viernes, 6 de diciembre de 2013

EL MAESTRO EN LA CALLE

Caminando y repasando con Aida Labajos, SAI, un dia de octubre de 2013...

Después de haber comprendido que el maestro en  casa no es otro que la semilla divina que llevamos dentro, semilla que crece en conciencia para reconocer su divinidad y por ende, ir recuperando su maestría, nos asomamos al mundo sacando el primer retoño de la oscuridad de la tierra.
Ese tierno tallo, esa pequeña hoja que somos cuando niños, lleva el recuerdo de su origen y así como crece hacia afuera impulsada por el agua y el sol, crece hacia adentro por medio de sus raíces.
Y a medida que manifiesta su divinidad en sus ramas, flores y frutos, vuelve a crear  una semilla, que es la representación holográfica de su origen, recordándonos que somos  hijos de  Dios y que en nuestro viaje hacia el mundo, vamos también de viaje a casa.

Mientras crecemos, en un camino que se repite en diferentes vidas que creamos por la ley de atracción, vamos aprendiendo para recordar que todo lo que está afuera, está también adentro.
Sin embargo, hasta no entender esto, deambulamos por calles y avenidas de ese mundo ilusorio creado a nuestra medida, establecemos contacto con otras semillas que al igual que nosotros, recorren el universo y tejen relaciones en un entramado que llamamos linajes, familias, pueblos, razas, mundos, universos.
En este camino que hacemos y deshacemos, vamos elevando una conciencia que se remite cada vez más a una conciencia cósmica que nos alimenta a medida que creamos espacio interior y nos vamos acercando a verdades que van determinando elecciones de vida más y más conscientes.
Aparece el maestro modelo, ejemplar, el representante de la divinidad en la realidad que ocupamos. En una lectura, en un taller, en una visita, en un templo, en la naturaleza…
A medida que avanzamos en el camino espiritual, recibimos el soporte de la jerarquía espiritual que rige estos procesos de manifestación divina y nuestro andar se va haciendo menos sufrido y más pleno, más acompañado y menos solitario.
Las diferencias que establecimos en nuestro desarrollo para identificarnos se hacen cada vez menos determinantes y los juicios que derivamos en la comparación y el análisis de la mente inferior van reemplazándose por pensamientos neutros de reconocimiento y aceptación.
El mundo se va definiendo en su dualidad de manera más nítida y contrastante mientras que el corazón va tomando el protagonismo y nos proyecta hacia la unidad, la conjugación, el abrazo, la fusión.
Entonces nos damos cuenta que la única realidad que podemos transformar es la propia, la interna de la que somos eternamente responsables.
Es cuando aparece la experiencia del amor incondicional que sostiene la creación y manifestación del pensamiento de Dios, del Ideal divino hacia el cual nos dirigimos intuitivamente, conducidos por la vibración de la energía del Amor, verdadera fuerza creativa y sutil que permite la existencia de esta semilla que somos cada uno.

El maestro es la semilla en la experiencia asignada, en el tiempo definido, en el espacio o lugar que le  corresponde. La semilla que crece y se desarrolla para recordar que es semilla de maestro, hijo de Dios en la Tierra.

jueves, 17 de octubre de 2013

EL MAESTRO EN CASA



Recientemente tuve la oportunidad de tener el maestro en casa.

El maestro es el verdadero representante de la Luz en la Tierra. Llamamos maestro al personaje que en la escuela nos enseña no solamente conocimientos sino que nos prepara para la vida. De allí que cada padre o madre es un maestro en su familia y en su comunidad así como cada persona adulta ha de portarse como  un maestro en cualquier situación que la vida lo requiera ya que la persona adulta encarna  los valores y conocimientos básicos para ser ejemplo ante los que están preparándose a ser grandes!

El maestro en la antigüedad-y en comunidades tradicionales vigentes -era el encargado de transmitir una tradición para sustentar la vida de una comunidad. Su rol era fundamental en la supervivencia de la cultura de esa comunidad y la tradición que se pasaba de forma oral o escrita era honrada en actos ceremoniales que se repetían con el fin de garantizar la memoria  encargada de mantener vivas la conciencia de identidad y pertenencia  en el espíritu colectivo.

En la actualidad hay que distinguir entre profesores y maestros ya que los primeros son los transmisores profesionales de conocimientos parciales del inmenso archivo de información que posee la Humanidad. El maestro, por el contrario, no necesita poseer ese caudal de conocimientos sino tener los criterios que surgen de su grado de conciencia y que le posibilitan analizar, discernir y comparar la realidad para interpretarla, gracias al nivel de maestría obtenido en la experiencia de ser y estar en el mundo propio y de los otros con la apertura constante de mente y corazón.

El profesor está en el camino de ser maestro siempre y cuando su motivación sea el despertar la luz/conciencia/energía en los demás a través de su acción pedagógica. Y cuando hablamos de pedagogía nos referimos al arte de ser educadores pues en ese arte hay tanto un método conceptual como una inclinación al servicio de la luz, de la conciencia, del conocimiento. Y por ende, un grado de amor suficiente para entregar incondicionalmente su sabiduría.

El conocimiento (la verdad) os hará libres…frase clásica que nos recuerda que junto con el conocimiento logramos la libertad pues accedemos a la verdad. De allí que el verdadero maestro tiene la responsabilidad de ser fiel a la verdad, de actuar con la mente superior, conectado a su corazón. La materia de conocimiento tiene que ver con la vida misma y la búsqueda de esa verdad y la libertad que la acompaña. De esta manera la conciencia evoluciona y donde hay conciencia hay compromiso de actuar acorde a ella.

El maestro es un faro de luz que ilumina la oscuridad de los seres dormidos. Sus atributos personales pasan a un segundo plano, su ego o personalidad se ha ido disolviendo dando paso a su esencia o auténtico ser lo que le permite reconocer la esencia en los otros y verlos como iguales, chispas divinas de su mismo origen divino. Por eso es que el maestro no se muestra superior sino que es ya su Ser Superior quien gobierna y está siendo guiado por el conocimiento de seres aún más evolucionados. Esa es la jerarquía espiritual a la que nos conectamos cuando iniciamos conscientes el camino espiritual en busca de esa maestría.

Porque todos tenemos el deber de recordar esa esencia única y divina y honrarla. Todos tenemos el mismo potencial y la misma oportunidad. Los tiempos actuales nos recuerdan que la maestría interior es el siguiente paso del humano individual al humano divino y gracias a esa maestría, cada ser humano evoluciona hacia una nueva dimensión de conciencia, co-creando la Nueva Tierra.

Pero ente todo, debemos reconocer a nuestros maestros. Los que han sido nuestro faro de luz, los que nos han señalado el camino, nos han brindado las herramientas para sanar y evolucionar,  los que tienen la conexión a la Fuente de conocimiento de Luz y Verdad para avanzar en nuestro camino individual.

Yo tuve esa oportunidad hace poco, tener a una maestra de la Nueva Era en casa. La disfruté y la compartí! Y sentí que me conecté a su fuente, a su maestro y fui bendecida por ser un puerto de luz para mi propia evolución y la de otros.

Gracias Maestro Beinsa Douno, Maestra Ardella Nathanael por dejarnos una estela de luz divina en el mar de los siete colores!


Una estela que seguimos,  danzando la Pan Eu Ritmia!


domingo, 29 de septiembre de 2013

EL EQUINOCCIO DE MI ALMA

El sol del equinoccio se elevó sobre las copas de los árboles del bosque que crece sobre la roca coralina que alguna vez estuvo sumergida por el mar. Desde aquí escucho el oleaje e imagino el azul turquesa acariciando la roca sumergida. En el subsuelo las aguas de lluvia se encuentran con las aguas salinas que se han hecho paso en su estructura porosa. Sobre la tierra que cubre la roca aflorada, vive el bosque. Sus raíces se extienden horizontalmente y exploran el escaso suelo abonado por sus hojas descompuestas en estos once mil años de existencia después del cataclismo de la Atlántida.


La energía de este verano aquí en el trópico ha estado pesada y movida. El Cielo, fiel reflejo de las tormentas internas con sus cielos encapotados, sus grises nubarrones, sus ecos resonando hacia todas las direcciones, sus lluvias intermitentes y casi diarias, unas veces fuertes y otras, serenas…Como mi alma. Porque así como es adentro, es afuera, como es arriba, es abajo, dice el maestro.

Como mi alma sacudiendo el polvo de sus estanterías aún con cosas que perdieron función y sentido por el solo hecho de verlas toda una vida en el mismo lugar. Paradigmas que alguna vez sostuvieron mi edificio mental  se han replanteado: han sido años de ir picando a pedacitos sus columnas y paredes afirmados en los cimientos del karma individual y colectivo. El mundo emocional que alguna vez me hacía operar de manera inconsciente como un río lento de aguas profundas, lechos cenagosos y rocas inamovibles, es hoy un riachuelo  que fluye sereno y feliz al encuentro con lo desconocido. Gracias al Merkaba, ese vehículo de luz que el maestro Melquizedek me ayudó a recordar, mis cuerpos sutiles elevaron sus vibraciones y en la geometría de la Flor de la Vida, recuperé la resonancia íntima con la partitura del Universo creado a mi semejanza.

Sufrí el cautiverio por rebeldes armados que trastocaron la red familiar pero gracias a ello, la oruga de mi ser vio el primer destello consciente de luz espiritual…Esa luz perdida de mi mundo infantil, ese ideal de amor y justicia sobre la Tierra que marcaron mis años juveniles y que repitió el patrón de ira y resentimiento guardado en el baúl de historias de vidas pasadas. Y comencé el camino del ser despierto, volví a nacer iniciando una nueva vida en el exilio, aprendí la medicina del espíritu en los cristales, en las plantas y en la naturaleza del bosque y el mar, sentí la vibración amorosa del corazón de la tierra y el cielo me abrió su corazón.

Con la partida de mi hija hacia el otro lado del velo, entendí que la muerte no es más que una etapa de la vida espiritual (Kryon) y entonces abrí la puerta a muchas verdades que permanecían dormidas en mi corazón y mente…y el amor de la Madre Divina, la esencia femenina creadora, me acogió en la estancia de la desesperanza y el olvido.

Caminante, no hay camino, se hace camino al andar, dijo el poeta, y comprendí que vivir en el Aquí y en el Ahora es quizás el detonante fundamental para reconectarnos con la esencia espiritual. La vida que se desenvuelve en conexión a nuestra esencia nos ayuda a despojarnos y a hacer a un lado lo inútil e innecesario y a permanecer confiados en el flujo del devenir espiritual que no es otro que el Amor y la Sabiduría en acción. Descubrir la perfección del orden natural de la mano de la vida es reconocer el flujo que actúa acorde a leyes universales que la ley humana apenas logra captar a retazos.

De allí que la apertura es fundamental para mantenernos alertas y crecer en conciencia cada vez que la Luz ilumina los aspectos oscurecidos del alma y de la personalidad. Oscuridad que es ignorancia por la misma inconciencia en que hemos vivido, sometidos a creencias que nos han limitado la visión.

Antes de la tormenta, hay una calma que la insinúa…En esa calma hay un gozo indescriptible porque intuimos que algo grande va a suceder, algo que nuestra alma sabia nos anticipa con esa cálida e íntima emoción.

Hemos despertado a la conciencia de la sincronía, de la telepatía, la intuición, la visión, de la magia de la vida más allá de esta tercera dimensión de conciencia.

Es entonces cuando la Madre Tierra nos viene a recordar nuestro compromiso con ella y la responsabilidad que conlleva. Con el deterioro ambiental de sus ecosistemas y el desequilibrio que se produce, la Madre Tierra nos está diciendo que despertemos a nuestro pacto amoroso con la vida. No estamos aquí por casualidad. Elegimos la vida y sus retos, estar vivos en estos tiempos de cambio que corresponden a la traslación dimensional, a la ascensión de la Tierra y sus obras, a una nueva luz bajo un nuevo Sol.

Es entonces cuando miramos alrededor y vemos que todo lo que pasa tiene sentido para nuestra visión espiritual. El conflicto en el individuo es el conflicto de la sociedad. Los parámetros culturales dejan de ser referentes ante una cultura globalizada que ha de escribirse con tolerancia y respeto como llamado a ejercer el amor de manera más incondicional desde la comprensión y la compasión que caracteriza al ser espiritual. Las diferencias motivadoras de conflicto entre los seres humanos son gemidos de sistemas religiosos que se derrumban ante su invalidez e incapacidad de actualizarse con la verdadera espiritualidad.

La luz se devela en la sabiduría ancestral, en el calendario sagrado de los Mayas o Tzolk’in*, que  logra explicarnos cómo  las energías de sus símbolos reflejan la evolución de la conciencia en la historia de los últimos 5000 años de la humanidad. Otra verdad para ser revelada en estos tiempos donde el hombre occidental se desconectó de la Fuente Suprema de Amor y Sabiduría. El calendario nos marca el fin de un ciclo (21/12/2012 o 28 /10/2011 para otros intérpretes*) y el comienzo de otro. El calendario fue un legado de los dioses pléyadianos a los antiguos atlantes que en este último ciclo se llamaron Mayas. Ese período de la historia pre-diluviana conocido como la civilización de la Atlántida fue una edad de oro que floreció y se desbarató por la lucha de poder y  fenómenos naturales de grandes proporciones, . Muchos seres iluminados de la Atlántida lograron rescatar esa sabiduría y fueron ellos los iniciadores de las culturas sumeria y egipcia que dieron origen a lo que oficialmente es la historia de la humanidad en la tierra. Así mismo en Perú, América del Sur hay hallazgos de culturas urbanas de 4500 anos (Caral, 2023)

Es imposible hoy en día negar la realidad de mundos extra-terrestres que han participado en la Tierra y en su historia. Pero el tiempo del Espíritu es Uno porque es un presente eterno, un estado absoluto. Lo que cambia es su manifestación, su forma, sus cualidades. Y en esta tercera dimensión, nuestra visión lineal de la historia se detiene para darnos la oportunidad de escribir un nuevo tiempo donde el corazón sea el protagonista. Y al corazón poco le interesa el poder porque en la vivencia del corazón no hay ego.

El Espíritu ha tocado a nuestra puerta. Desde adentro escuchamos ese llamado cuando el afuera se derrumba y nos deja sin piso y sin maneras, métodos o estrategias válidas para enmendar a la usanza de antes…

El mar de las emociones humanas se está desbordando : el agua ha ido inundando persistentemente todos los espacios. El aire la ha empujado a todos los lugares del mundo. La tierra tiembla, el fuego telúrico despierta. Los elementos están en vía de evolución al recibir las radiaciones galácticas,  esos cuatro elementos son nuestros ingredientes y sumado a ellos, el éter, que hace su presencia en los códigos de luz que vienen a despertarnos y a acelerar nuestro proceso de ascensión.

Y así como nuestra Madre asciende, yo asciendo. Así como ella se transforma, yo me transformo. Así como ella trasciende, trasciendo yo mis esquemas, mis pautas de comportamiento, mi personalidad y la vida toda que me impida dar el paso del todo hacia la luz.

La Vida en la Nueva Tierra estará regida por el Corazón. Y la organización humana será a  la manera de eco aldeas donde los seres humanos aprenderán a vivir de nuevo en armonía con su entorno-naturaleza y seres vivos- y el legado ancestral de la Humanidad se seguirá revelando para ayudarnos a construir un nuevo mundo a partir de la Verdad, el Amor, la Sabiduría, la Bondad y la Justicia.

Los sueños de los caballeros de la Mesa Redonda, de los pueblos pre-hispánicos no expansionistas, las profecías de la unión del Aguila y el Cóndor, el 13 Baktun 4 Ahau de los Mayas, la intención de los Hijos de la Ley del Uno, se harán realidad sobre la Tierra…!

Y es entonces cuando mi alma hace equinoccio con su misión. De cara a la luz, inspirada con la fuerza de mis ancestros terrenales y de  mi linaje estelar, apoyada en el afecto genuino de la comunidad de almas que conspiran conmigo en esta Era de Acuario, conquistaré mi karma sacando a la luz lo que no soy para revelar mi verdadera esencia, libre y purificada con este nuevo brillo del Sol en el Cielo azul de mi sabia existencia.


martes, 17 de septiembre de 2013

Caminando entre dos Mundos (2)

 
Me senté en la orilla , con el cuerpo dentro del agua. El mar estaba calmado, el agua transparente, el fondo arenoso, las piedras, los pedazos de coral se veían claramente. Comencé mi rito de conectarme al agua , de sentirla y percibirla, consciente de estar en ese elemento. El sol y el cielo conjugaban y mi cuerpo comenzó a jugar como siempre lo hago, movimientos de piernas y brazos, volteretas, flotaciones, fluyendo graciosamente en una danza espontánea. En mi ser, la conciencia de la fuerza vital del agua y de sus habitantes, pequeños y grandes, ese mundo acuático y sumergido. Me sentí sobrecogida por su belleza y su misterio, y me vi en actitud mística y sagrada, los mudras en movimiento iban fluyendo y ante el mar y el cielo, mi espìritu se fundía en una sola voz, un propósito, una intención de sanar y limpiar , de liberar y purificar esa agua...Luego, noté que una y otra vez, con pausas, el mar me contestaba trayendo más olas, más corriente, como si reviviera, manifestando de ese modo, la respuesta a mi oración...


Avanzando en el camino espiritual donde aprendimos a mirarnos con los ojos de la conciencia y a escucharnos con los oídos del corazón, a reconocer que el mundo interior se refleja en el mundo exterior y que éste ultimo nos ayuda a descubrirnos, comenzamos a entender en qué consiste la integración de nuestro ser inferior y superior a través de la conciencia del pensar, sentir y hacer, de manera coherente.

El ser superior es nuestro ser en un nivel de mayor conciencia, por lo tanto es más expandido y por ello, no tan accesible si vivimos prestando demasiada atención al ser inferior, que suele identificarse con el ego. Este ego es una construcción necesaria del desarrollo del ser pero termina acomodándose porque la cultura está proyectada a perpetuarlo. El camino espiritual ayuda a desenmascarar ese ego y a diluirlo, poco a poco y con mucho celo y gracia. Su disolución gradual o total suele generar crisis que son saludables si la perspectiva es la de adquirir una mayor expansión de conciencia. 
De ese modo, entendemos que el sufrimiento (que producen los des-ap-egos), son un medio de crecimiento para el alma, para el ser en camino a reencontrarse con su esencia.

Cuando no estamos divididos por el ego que con su juicio nos mantiene en el juego de la dualidad, sino que pensamos, sentimos y actuamos de manera más coherente e integrada, comenzamos a entender de qué se trata la conciencia de pertenencia a una unidad mayor que la de individuo y familia, sociedad y nación o cultura : una conciencia de unidad por la integración del ser superior con el ser inferior y una conciencia planetaria por que expandemos nuestro campo de percepción.

Con esta visión recuperada, ya que por origen divino somos UNO con Dios, Fuente Suprema o Gran Espíritu,  podemos captar la existencia de las dimensiones de conciencia como una realidad actual y experimental.

Porque estos tiempos que atravesamos son también el camino entre dos dimensiones, un camino de ascensión en el que elevamos nuestra vibración de una dimensión a otra con mayor facilidad y esa posibilidad nos hace conscientes de nuestra multidimensionalidad.

Existimos en varias dimensiones…! Podemos ascender en el eje vertical de conexión* de manera cada vez más expandida para abarcar nuestra multidimensionalidad. Lo experimentamos de muchas formas, cada cual en su momento, puede darse cuenta de cómo fluimos de la primera a la novena*, pasando por la tercera dimensión que es donde en mayoría, nos encontramos. Gracias a nuestra gravedad, todas las dimensiones se mantienen alineadas en el eje de conexión que va del centro del planeta al agujero negro del centro de la Vía Láctea.

El núcleo cristalino del planeta es la dimensión más densa, nuestra primera dimensión: 1D. Está gobernado por la gravedad, esa maravillosa y potente fuerza que  vibra más intensamente en el corazón de la tierra y que desde allí hasta la corteza, conforma la segunda dimensión, 2D, el mundo telúrico, cuyos guardianes son los elementales, inteligencias radioactivas, químicas, minerales, virales y bacteriales. Por el movimiento del planeta, estas fuerzas suben a la superficie y se transforman en la tercera dimensión, por el poder de la atmósfera.

La tercera dimensión, 3D,  es la que posibilita lo que llamamos vida. En la superficie estamos a merced de una fuerza gravitacional y a radiaciones de composición eléctrica conformando campos y cuerpos electromagnéticos.

La conciencia de esta multidimensionalidad de la realidad espiritual es lo que ha posibilitado el desarrollo de una nueva física más orientada a ver el mundo real no tan mecánico y material sino más energético y de cualidades más espirituales . Solemos confundir este término espiritual con las creencias religiosas pero realmente solo significa la cualidad menos densa, más diáfana y sutil de las dimensiones cuarta, quinta y sexta, séptima, octava y novena. Estas dimensiones están menos sujetas a la gravedad pero igualmente se desenvuelven a partir del eje anclado al centro del planeta como cadenas de existencias posibles, siendo el número de dimensiones, las cualidades de manifestación de la luz-o conciencia- para ser aprehendidas en este plano de existencia-aquí y ahora-*.

Las tradiciones más antiguas de la humanidad han poseído el mismo conocimiento aunque lo hayan codificado, explicado y entendido con otro lenguaje. Y han incluído herramientas y métodos para acceder a estas dimensiones con un término que se conoce como Iluminación (Visión), que tiene que ver con elevar la vibración de lo denso a lo sutil, del cuerpo físico al emocional y mental y a los cuerpos cada vez más sutiles-causales, búdicos, átmicos-.

Hoy en día es más fácil. Lo esotérico se ha vuelto exotérico, hay información y conocimiento al servicio de la Humanidad pues estamos en la Era de Acuario*, simbolizada con el Aguador, el que vierte el conocimiento y lo brinda a los seres para que despierten de un sueño de miles de años, para que inauguremos el ciclo de la luz, del Nuevo Sol.

Hay muchos seres despertando de muchas maneras y de la manera más eficaz: la que toca a tu puerta personal, propia, íntima. La que genera crisis : en la pareja, en la familia, en el rol social y público, en la salud, en el bolsillo. A todas esas situaciones se les dice oportunidades. Para cambiar, para retomar el camino espiritual : el de la transformación a través de la vivencia personal de aprender a mirarnos y a escucharnos no por cuenta de los demás pero por nuestra propia vía para iluminarnos y poder ascender en la conciencia de unidad y multidimensionalidad como energías que somos y que nos corresponde como humanos, hijos de la Madre Tierra, a la que pertenecemos facilitándole asi mismo, a ella, su propia ascensión ya que somos UNO con ella, fractales holográficos todos y cada uno de nosotros.

En la medida en que recuperamos nuestra esencia espiritual contribuimos con el re-ordenamiento de las dimensiones gracias a los avances científicos que unifican el conocimiento de lo físico y lo metafísico y posibilitan el fenómeno de la transmutación.

Las ceremonias que se hacen durante importantes eventos y ciclos cósmicos-solsticios y equinoccios, ciclos planetarios y fases lunares-que indígenas (nativos)* han tenido como tradición, son prácticas que fluyen con el ritmo de la vida y evocan sentimientos de amor hacia la tierra y los elementos que posibilitan sanar las heridas causadas a la tierra al explotar su  mundo elemental (minería, refinerías, manipulación  de la radioactividad).

La misma escucha de nuestro cuerpo al enfermarse permite reconocer cómo resonamos (vibramos y respondemos) a los elementos de la 2D que nos constituyen y podemos transmutarlos para sanarnos y sanar, a la vez, el planeta.

El propósito principal de estos tiempos es el de elevar las frecuencias de energía del planeta en consecuencia con la metamorfosis cósmica llevando a la Tierra, nuestra nave, a una dimensión superior de conciencia.

Para muchos autores y canalizadores, trabajadores de la luz y meditadores, este es el fenómeno de ascensión que implica ir de la tercera dimensión a la quinta, un movimiento que ya se percibe en muchos y en la conciencia del planeta. Un camino entre dos mundos que se desarrolla en la medida en que los códigos de luz del corazón de Mamá Galaxia penetran en nuestra atmósfera y nos sintonizan con el nuevo ciclo que se reinicia como oportunidad para ascender del cuerpo inferior a los cuerpos superiores, de la oscuridad a la luz, de la 3D a la 5D.

En la próxima entrada, hablaremos de este episodio de la historia que escribimos mano a mano, corazón a corazón, espíritu a espíritu! Y con el regalo del libre albedrío!

Notas :
*El eje de conexión consiste en la alineación energética que tenemos con la Madre Tierra y la Vía Láctea.

*Cuántas dimensiones existen? Eso depende del canal de información. Para los pléyadianos (seres de la Pléyades), son 9 : de la 1 a la 3, de la 4 a la 6, de la 7 a la 9, siendo la 10D la conexión a un universo mayor.

*La 4D es el umbral a las dimensiones más sutiles donde no hay corporalidad. Se asocia con la esfera emocional y mental inferior, donde se plasman las creencias y arquetipos que nos gobiernan y por medio de los cuales estamos sujetos al karma. Al recuperar nuestro poder personal, emergemos de la polaridad de las dimensiones anteriores y podemos acceder a la 5D que está caracterizada por ser el reino del Amor, la posibilidad de amar y crear ya sin condicionamientos, sino con plena libertad y en ejercicio de la verdad vivenciada por ese sentimiento. La 6D es el proveedor de la matriz geométrica de da origen a la manifestación en la 3D y donde se ancla la esfera de la mente superior. La 7D es la luz fotónica y el sonido, la 8D, la Mente Divina, la 9D es el puente a radiaciones de dimensiones superiores.

*Era de Acuario :  La Tierra tarda casi 26.000 años(ciclo de la precesión de los equinoccios) en recorrer las doce constelaciones del Zodíaco. Los signos zodiacales determinan las eras mundiales por las que pasa la Tierra cada 2.160 años constituyendo un telón de fondo que otorga características a eventos específicos de cada era que vive la Humanidad. Según esto, la actual era de Piscis comenzó hace dos mil años y ya estamos entrando a la Era de Acuario. Es la llamada New Age, la Nueva Era del despertar espiritual, de la apertura del conocimiento velado por siglos para el ensanchamiento y evolución del ser humano de manera integral.


*Indígenas, nativos, seres que aún conservan la conciencia de unidad con la naturaleza.

Fuente Consultada : Barbara Hand-Clow (The Pleiadian Agenda, The Alchemy of Nine Dimensions)

viernes, 6 de septiembre de 2013

IT IS TIME NOW TO PRAY. ALL TOGETHER AND FOR THE SAME THING.

IT IS TIME NOW TO PRAY. ALL TOGETHER AND FOR THE SAME THING.

ES TIEMPO DE ORAR JUNTOS POR LO MISMO- BLOG DE GLOBAL CONVERSATION-

El panorama del Medio Oriente se vió más complicado aún cuando se ha probado el uso de armas químicas en su población y la muerte de 1.500 personas entre ellos, 400 niños.
La respuesta que se espera es que los Estados Unidos ataque a Siria pero este escenario es algo que gran parte del mundo repudia y que se está tratando de evitar, de hecho ya Inglaterra no va a aliarse a su hermano estaunidense.
Lo importante aqui es el llamado de la comunidad espiritual moderna que en varias partes del mundo se han estado uniendo en ORACION para llevar el impulso de una petición que nace en el corazón y no tiene otra finalidad que facilitar la resolución del conflicto de forma pacífica y creativa.

En su blog, Neale Donald Walsch, autor de Conversaciones con Dios, nos invita a orar porque la Oración es una herramienta donde el poder del pensamiento (primero de los tres poderes espirituales, a saber : pensamiento, palabra y obra...) por ser menos denso, abarca más y si proviene del centro del corazón, está inspirado en un deseo incondicional : el de  restaurar el equilibrio, la libertad y la verdad.

Debe de ser también un llamado a las partes a dialogar y a encontrar otras formas ya que la guerra genera más guerra, más violencia, más agresión.

Encuentra un espacio mañana Domingo 9 de Septiembre para unirte con intención y con la visión de crear con el poder de la energía del pensamiento y del corazón enfocada, un campo contextual expandido sobre la experiencia que la humanidad está co-creando con Siria-un campo que incluya la realidad de la paz y la seguridad, la armonía y la cooperación, la felicidad y la celebración.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Caminando entre dos Mundos



Hay momentos, cada vez más frecuentes, donde la vida parece jugarse en varios escenarios…a la vez!
Donde el espejo no es el otro porque muchos yos se aparecen en los otros…
Donde el espacio que ocupo va ampliándose y ya no es sólo mi casa o ciudad, país o planeta…
Donde la gente, yo y los otros, dejamos de ver la vida que llevamos como la única real y en cambio, vivimos varias vidas simultáneas.
Donde el tiempo sí va pasando y muy rápido!
Son los ecos de un mundo que muere y otro que nace con su cambio de paradigmas, su elevación de conciencia, su multidimensionalidad.
Cada ser tiene su propio mundo que vive colisionado con el pasado-lo que aún no ha soltado- y el futuro- lo que busca o niega ser-. El presente lo marca la rutina cotidiana de las llamadas necesidades básicas y las emociones abiertas o reprimidas de lo que se cocina en su interior …En eso todos somos iguales!
Pero existe una igualdad mayor. Una que no tiene que ver con el estrato social ni con raza o religión, con edad o con sexo. Es aquello que llamamos espíritu. Aquello que no tiene asidero físico pero que se hace manifiesto en nuestra realidad de muchas formas. El asombro ante una flor, un pájaro, un atardecer, una luna llena; el sentimiento de compasión por el que sufre una pérdida, por el que es rechazado, indefenso y atacado. El sueño simbólico, el ideal puro y la presencia viva de los ancestros son también el espíritu que nos habla.
Ese bagage de cosas espirituales que hemos experimentado y vamos experimentando, nos persigue recordándonos un origen  que no solo es humano o biológico. Un origen de donde procede lo que en esencia somos todos. A partir de allí, debemos volver a mirar el mundo cada vez más seguido hasta redefinirlo completamente.
Ese es el gran desafío!
Romper la barrera de los dogmas, de los prejuicios, del qué dirán. Sentir ese núcleo y hablar, cantar y bailar desde allí..cada vez más. Lo que conocemos como ser honestos pasa por ese camino de adentro hacia afuera. Sacar los trapos al sol, mirarnos en nuestras debilidades, vicios y hábitos cultivados o heredados. Sacudir el polvo de siglos, editar los parlamentos, los comportamientos que repetimos…porque sí.
Mirarnos desnudos…
Si eres un chico que va culminando su tarea de ser “yo”, quizás aún no es apremiante hacer esta limpieza. Pero si puedes darte cuenta qué archivos estás cargando que no son tuyos, que no te sirven porque dentro de ti ya forcejeas y te resistes...De hecho los niños nuevos tienen más claridad de que su misión en este mundo no es repetir las actitudes de la generaciones anteriores.
Si atraviesas los años de producir y procrear, talvez te sea más fácil aceptarte para poder verte a la luz de tu naturalidad.
Pero si estás en la edad dorada de la sabiduría, has arribado al punto cero para vaciar y retomar la escucha de la esencia a la que retornamos, la que trajimos a esta vida y abandonamos sólo para reconocerla en esos momentos donde suele aparecer con nitidez eso que llamamos espíritu.
Eso que alumbra verdaderamente y nos conduce en los tiempos de oscuridad, nos señala lo verdadero de lo que no lo es, nos ayuda a priorizar, nos da el equilibrio para movernos entre los mundos que atravesamos.
Lo que es eterno cuando ni la vida de mi persona o de mi propia alma, lo es. Lo que da sentido al hecho de estar aquí...ahora.
Lo que brilla en el interior y nos guía para hacer de la vida, un camino espiritual.
Un camino que nos lleva hacia adentro de nosotros mismos y que a la vez, nos trae de regreso a la vida, las veces que sean necesarias, para aprender y reaprender, único sentido de estar encarnados.
Un camino cíclico, que hacemos individualmente y juntamente, con el planeta, la galaxia y el universo del que hacemos parte.
Un camino hacia el interior, desde el exterior o al revés. Un camino en espiral, un camino entre dos mundos, uno que se derrumba y otro que comienza.
Un camino que nos lleva a la ascensión misma de la Madre Tierra y sus hijos de una dimensión de conciencia a otra que se rige con la sabiduría del corazón. Practicar su escucha es la manera de caminar ya que sólo lo que experimentamos es lo que se constituye como verdad.
Y esa verdad interior se alimenta de la conexión que reestablecemos con el espíritu.

 

Om Mani Padme Hum, Om Mani Padme Hum, Om Mani Padme Hum, Om Mani Padme Hum, Om Mani Padme Hum, Om ....





sábado, 24 de agosto de 2013

El Portal Estelar de Leo 8-8

En el  mes de Agosto de este año 2013, estamos presenciando el desenlace de las energías de todo este año que comenzó en diciembre de 2012, con esa fecha tan esperada y nombrada  que el calendario maya signó claramente como el fin de un ciclo y comienzo de otro. De mirada al núcleo de la galaxia, el planeta está terminando de cruzar la mancha oscura de la Vía Láctea (pasaje de 1983 a 2016) y  la Era de Acuario culmina el paso del umbral que comenzó en los años 50's e inicia el conteo de un tiempo que se crea con el poder del ahora y desde el centro del corazón despierto y conectado al ser superior de cada uno y al del universo local donde vivimos.

Hemos desembocado en escenarios de proyecciones apocalípticas, de versiones y suposiciones naturales a la incertidumbre del camino entre mundos. Pero  los códigos de luz que irradia el núcleo galáctico en cumplimiento de un ciclo más de precesión del equinoccio terrestre, nos anuncian en qué consiste este tiempo de transiciòn; vamos de la tercera a la cuarta y finalmente, a la quinta dimensión. El conocimiento se ha venido abriendo, la conciencia se ha despertado en una humanidad sedienta de espiritualidad ante los siglos anteriores de desarrollo material que opacó este aspecto en gran parte de los humanos. La Caída consistió en la desconexión de nuestros códigos de luz que nos dejaron a merced del poder de fuerzas oscuras y a la vez, se refiere al fin de la Lemuria y Atlántida, épocas de luz del humano en el planeta,  épocas pasadas que solo ameritan recordarse para entender nuestro origen divino.

La Caída ha dado paso a la Ascensiòn!

El Portal del León es definitivamente la puerta estrecha. Hemos caminado auspiciados por guías, ángeles y maestros ascendidos que nos han recordado  nuestra procedencia de la luz como energía creadora y manifestadora de la esencia divina.

El Gran Sextil de Julio diseñó una estrella tetraédrica en nuestro cielo recordándonos el vehículo de luz, el Mer'Ka'Ba , que nos permite permanecer anclados al corazón y a su memoria ancestral, que da  estabilidad al campo energético y nos conecta al campo energético universal. Como un lente, la estrella fue enfocando la energia inaugural de este primer ciclo de la Nueva Tierra.
Los elementos tierra-agua señalaron su protagonismo en ese gran sextil y en el curso evolutivo de estos tiempos, pudimos verlos actuar junto con el aire y el fuego, manifestando la energía planetaria en su proceso de transformación.
El Portal de Leo es la  fauce abierta de un  signo animal que nos recuerda el poder y la fuerza integradora de lo material y lo espiritual mostrando asi su derecho a reinar sobre los demás animales...

Energía que nos transforma y que transformamos...

La estrella de Sirio que alberga a la Gran Hermandad Blanca, a los Ancianos de Lemuria y a la Conciencia Crística., se asoma en el horizonte mañanero después de los 70 días  de recorrido invisible a nuestros ojos...Los egipcios, anteriores atlantes, nos dejaron el legado de los sirianos.

Los campos electromagnéticos que proyecta el centro galáctico cambian la biología del mundo como el del sistema solar. El ADN se hace evidente como un superconductor orgánico que almacena palabras de luz e intenciones que pueden programarse en cualquier ADN humano. El 10% construye proteínas pero el remanente 90% es para almacenamiento de datos y para la comunicación. ( Ver Kryon, Las Doce capas del ADN). El ADN tiene la habilidad de crear pequeños agujeros dimensionales para acceder a otras dimensiones, mundos y lineas de tiempos. No está restringido a las reglamentos de la Tierra pues sigue leyes universales.
Son tiempos, pues,  para crear con la intenciòn alineada a la intención de Mama Galaxia y Mama Tierra...La Diosa se revela como la energía amorosa que dirige nuestra intención para que la sembremos de manera específica y concreta, con plena convicción!
La conciencia ya no es individual, es planetaria, es comunitaria y el león de nuestro ser interno es el que cuida y ordena las expresiones y rasgos de nuestra individualidad para que se canalizen por el bien colectivo.

Ante los eventos mundiales que se rigen bajo estos aspectos energéticos, solo podemos hacer una cosa : cambiar del juicio y la crítica , de la frustración o de la agresión a la incondicionalidad de la energia entrante que es vector de luz, conciencia y amor y es nuestra conciencia crística.
Está representada por el león que ruge en el corazón recordándonos su poder radicado en la verdad...El Amor es la fuerza creadora por excelencia en el universo y solo a ella hemos de obedecer!
La tarea continúa pero la asistencia del cielo es cada vez mayor y la facilita!

Los acontecimientos mundiales nos hablan de remezones profundos en la conciencia colectiva, las redes del internet nos permiten ser testigos de la difusión de la información y vivir la conexión de lo local con lo mundial. Son tiempos de contraste, donde vemos la dualidad en cada aspecto de la vida, sin embargo, sabemos que no se trata de situarnos en un lado o aspecto sino de concebir la totalidad del fenómeno. Superar la mentalidad de división y separación del ego que reinó como el falso poder del león para abrazar la unidad de la conciencia planetaria y ser consecuentes con ella, porque reconocemos hacer parte de la totalidad que es nuestra Mama Tierra.

Las crisis que se viven a nivel personal y social son signos de movimiento y oportunidades de cambio. Solo ameritan aceptación, entrega y confianza. El guerrero de la luz  representado por el hermoso felino desarrolla por medio de este acto, sagrado en esencia,  la verdadera fortaleza, la capacidad de abnegaciòn y sacrificio, la generosidad y la valentía, el corazón de león.

Estos son los tiempos que vivimos, somos los que vinimos a vivirlos!

MC

Inspirado en Jennifer Hoffman y Gillian Mc Beth Louthan

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