lunes, 21 de septiembre de 2015

LAS ENERGIAS DE SEPTIEMBRE


                                  Circulo de Cosecha 8-8-2015 en Hampton Lucy, UK



He querido conectar en este artículo una serie de ideas que me han llegado de niveles superiores y de personas conectadas a sus propias fuentes divinas.

He percibido que en la segunda mitad del año suelen generarse importantes cambios energéticos en los ciclos naturales y en los individuos.

Quizás esto se deba a que el Padre Sol desde el equinoccio primaveral pasando luego al solsticio de verano aumenta su radiación sobre el planeta en el cambio del verano al invierno en el hemisferio septentrional donde se ha erigido la Matrix de control que conocemos como el Primer Mundo.

Esa zona superpoblada y activada por la emisión de ondas electromagnéticas de los dispositivos tecnológicos y ondas de emoción y pensamiento de sus pobladores, pareciera influenciar profundamente agregando más desequilibrio al ya patentado por la desigual distribución de los recursos que rige al planeta.

Al entrar en la fase equinoccial, la luz solar que llega al planeta se va haciendo más distante en su ciclo natural hacia el solsticio de invierno. La energía contaminada y oscura que emanan los territorios que entran a su fase invernal, el llamado Primer Mundo, prevalece y fortalece la densidad.

Esta oscuridad de la segunda parte del año auspiciada por el ciclo natural y reforzada por el entorno crítico de los lugares densamente poblados e industrializados y tecnológicamente avanzados, hace que el aura humana y planetaria se fracture y alimente aún más la fuerza oscura.

Cada año, a medida que recorremos el nuevo tiempo hacia la Nueva Tierra,  los solsticios, equinoccios, eclipses y demás eventos astronómicos*, la metamorfosis del Sol y el aumento de la rotación del eje de la tierra con el correspondiente debilitamiento de su campo electromagnético, juegan sus roles en el establecimiento de la Nueva Era (el Sexto Sol para los Mayas).

Y es a través de estos cambios que suceden no solo en el planeta sino en nuestro sistema solar y sus nexos con otros planetas, estrellas y constelaciones ligadas a la evolución de nuestra Tierra, que nos llega información con el significado y las pautas para trabajar hacia nuestra propia elevación de conciencia unitaria y multidimensional.

La metamorfosis llamada Ascensión en los círculos espirituales de la Nueva Era consiste en cambiar el campo del aura electromagnético por uno cristalino (pasar del Mer-ka-Ba al Mer-ka-Na, según James Tyberonn*) tanto en el individuo como en el planeta en su integridad, pero como toda evolución, esta activación  sucede con la voluntad y conciencia, es decir, con la atención plena ya que solo así la energía se transforma y los cambios o milagros son posibles.

Nuestra capacidad creadora, aspecto fundamental de la nueva conciencia que se instala en el humano que despierta a su conciencia y manifestación de su divinidad, precisa de unas acciones o prácticas con las cuales facilitar estos procesos.

El campo áurico se debilita al fracturarse (auric bleeding) por el mismo entorno cargado de campos electromagnéticos que chocan unos con otros en la sociedad moderna de los teléfonos móviles, computadores, televisores, microondas, antenas de internet y celulares a los que estamos expuestos; además de los hábitos y comportamientos que nos desgastan el flujo vital de energía.

Sin embargo, en la mayoría de los territorios del planeta del Primer y Tercer Mundo, la época invernal se caracteriza culturalmente por la celebración de la Navidad. Esta presencia de una tradición cristiana tiene dos aspectos, el comercial que enfatiza la época de mayor consumo y la bienvenida a la energía crística que se manifiesta en el nacimiento del Maestro de esta Humanidad. El símbolo de Jesús Cristo ha sido el del Amor aunque la mayoría aún lo experimente en su forma más elemental.

Es este impulso en el corazón de la Humanidad que añora esa época de celebración en familia lo que permite que la energía se recicle y que el nuevo año comience de manera más renovada y revitalizada después de la oscura fecha invernal que en el hemisferio norte aún predomina.

Septiembre es el mes de transición. Octubre cristaliza esa transición y Noviembre permitirá la asimilación de las energías que han propulsado los cambios para llegar a un fin de año con una clara conciencia de unidad entre el divino femenino y el divino masculino que ha despertado a su misión para de aquí en adelante conducirnos en las autopistas de esta Nueva Era que ya se manifiesta abiertamente.

El proceso de pasar de una conciencia dual a una conciencia de unidad conlleva una concepción del tiempo. Ya no se trata de seguir rigiéndonos por el tiempo de la tercera dimensión sino el de la cuarta dimensión que nos otorga la posibilidad de nuestra propia línea de tiempo, de crear nuestra propia agenda recuperando nuestro potencial creador.

Para dar lugar a la quinta y aseverar nuestra multidimensionalidad que es el resultado de este fenómeno de Ascensión, nos llega del corazón de Mama Galaxia una onda de rayos cósmicos dispuestos a sacudir la tendencia oscura de la fecha para bañarnos de esperanza y de oportunidad.

Ese baño de colores rosas y rayos blancos y dorados  es para el que ha ganado un grado de conciencia que le permita mirar el mundo sin miedo. Es para quien confía y cree que el espíritu antecede a lo material, que el corazón es el que guía y no la mente egoíca. Es para quien ha practicado la fe y se ve y se siente igual a cualquier ser vivo, esto es, el que tiene conciencia de unidad y la comprueba en su diario existir. No es para quien duda, juzga, teme, reacciona y se engancha en la emoción; no es para quien se siente separado y ve el mundo dividido cayendo en la visión estrecha y prejuiciada. Es para el que ha comprendido y ha aceptado su existencia como una de aprendizaje donde vale equivocarse y por ende, permite que el Otro se equivoque porque sabe que en el fondo todos estamos en el mismo camino así unos vayan más adelante. El camino de conciencia, el camino de retorno a la fuente original-espiritual- de la que todo proviene.

Bienvenida la Onda X al planeta, signo de que la Nueva Tierra es una realidad posible y veraz!

EL AHORA ES ETERNO.

Algunas fuentes para su consulta y verificación :
*Eclipse Parcial de Sol en Luna Nueva en Virgo, Sept 13, Eclipse Total de Luna en Luna Llena en Aries (Luna Roja),Sept 28
*Equinoccio Sept.23
*”We're also in a new spiritual awakening cycle with Jupiter in Virgo, made even more powerful with both Neptune and  Chiron in Pisces”. Jenniffer Hoffman, Sept. 2015
* Arcángel Metatron por James Tyberonn, Essential Keys for Auric Maintenance, 2015 : http://www.earth-keeper.com
Canalización de Celia Fenn, The Tsunami of Luminous Light and the Return of the Divine Masculine Energy:  https://www.youtube.com/watch?v=7Q0EjfNx6A&feature=youtu.be
Canalización del Arcángel Miguel por Michael Love, http://ownmindbodyspirit.com/?p=1153.En español : “Onda Cósmica sin Precedente impactará la Tierra en finales de septiembre 2015” www.librodelconocimiento.com





domingo, 21 de septiembre de 2014

Definiendo el tiempo del Ego, el Alma y el Ser



Cada día con el amanecer del sol, la vida en la tierra se reviste de un atributo de la energía que los Mayas identificaron en un abanico de tonalidades que comprende la totalidad de la expresión posible de la energía celeste y terrestre que nos afecta.

Cada día es un nuevo día que en la escalera del tiempo dimensional, el que se ordena en un plano galáctico, nos remite a influencias que determinan nuestros comportamientos y relaciones con el entorno.

Sin embargo, condicionados como estamos a reglas éticas que provienen de una cultura humana que codifica lo que cree es del orden divino, no logramos ver el complejo entramado de energías que se mueven a nuestro rededor. Estamos fijados a los días de la semana, a los meses y a los años adjudicándoles fechas personales y grupales que enmarcan nuestro hacer.

Esos tiempos que son del Ego personal y colectivo no están referidos al alma y menos al ser.

Para el ego funcionan las agendas del poder hacer esto o aquello, cumplir objetivos, saldar cosas pendientes, cumplir con los compromisos. El ego es el director de nuestro cotidiano y al que le prestamos más atención porque la vida moderna gira alrededor de lo material y el ego está abocado a proveerse de todo aquello que le da sentido: poseer y consumir, producir y repartir. El ego es interdependiente y precisa del apego para definir su esfera de influencia y de acción.

Para el alma, la agenda es de varias vidas pasadas en las que también hay cuentas de cobro, facturas pendientes, situaciones sin resolver. Los ojos del alma son el corazón que nos recuerda a través de las relaciones que tenemos, cuáles son esas situaciones que nos desafían y las cuales solo podemos enfrentar con amor para amortiguar el peso que traen ya que cada alma es responsable de si misma y no puede pretender esperar que sea la otra quien resuelva. El alma está más abierta a la comprensión, a la compasión, y es más permeable a un sentimiento de unidad a diferencia del ego quien requiere dividir y separar para proyectarse.

El Ser sin embargo, es ajeno a todo esto. Para el ser no hay influencias ni derroteros. El ser es, no está. Por ende, para el ser no existe el tiempo, la historia, la causalidad. El Ser es lo más cercano al concepto de Dios porque para el ser no hay el juicio, algo tan determinante para el ego. El ser existe para corroborar la existencia del espíritu, del reino divino de donde procedemos y al que regresamos en el camino espiritual emprendido por el alma que escoge un vestido-el ego- para realizar sus aprendizajes en el teatro de la vida.

El humano se desenvuelve en esas esferas, la mayoría determinado por su ego, empujado inconscientemente por su alma y dormido al conocimiento de su ser.

Cuando el humano se enmarca en el eje del tiempo se hace consciente de los procesos. De las edades del mundo material, de los resultados y consecuencias de sus acciones, de los ciclos de los eventos cósmicos. El tiempo es un factor que genera un despertar frente a lo mutable y lo inmutable, el tiempo denota el cambio. Y el cambio es determinante para el aprendizaje y la evolución.

Para el ego y el alma son importantes las fechas del calendario. A un nivel personal y social o a un nivel planetario y del universo local como es el de nuestro sistema solar. El ego es ese sol alrededor del cual gira el mundo. El sol es el centro de nuestro universo local y el centro galáctico es el sol de nuestro sistema de planetas. Cada ser humano juega un papel en ese escenario. Si aprendemos a leer las energías que nos conforman, si utilizamos la ciencia producto de la pasión del humano por conocerse y aprender, podemos darle significado al hecho de estar aquí y entender el propósito de ser la persona y el alma que somos.

La Humanidad ha diseñado varias formas de entender esos procesos del tiempo terrestre, del sistema solar y del sistema galáctico y cómo nos afectan. Herramientas útiles que podemos aplicar a nuestra vida personal como guía en este peregrinaje del Ser como alma y persona como son la Astrología, el Calendario Maya y el I Ching. En la antigüedad siempre se le dio una explicación al equinoccio y al solsticio, al devenir de cada estación, a los eclipses y las fases lunares. Movimientos que marcaban la relación de la tierra con el Sol y con su Luna, astros determinantes en su influencia energética.

Hoy en día necesitamos conectarnos a esas fechas cósmicas para alinearnos con los cambios que desde el corazón galáctico están determinando el tiempo del humano en la Tierra. La era de Acuario es el despertar de un nuevo tiempo, de un ciclo de luz al que vamos dirigidos como planeta de allí que podamos dar constancia de una conciencia gradual, global y unitaria. 

Como reflejo de la ignorancia, la desconexión y la alimentación de entidades negativas a las que hemos estado sometidos por el crecimiento del ego humano desfavoreciendo  los propósitos del alma y del ser, la oscuridad se va diluyendo y va mostrando su verdadera cara despojándose de máscaras. Y así mismo la luz va poseyendo los espacios donde sembrar sus semillas para que en varias generaciones podamos apreciar el devenir del Nuevo Ser Humano.

Los años que hemos transcurrido después del 2012 de la mano de la conciencia de la energía que se devela en sus códigos de luz galáctica, son cualitativamente diferentes de los anteriores. Lo veo en las personas y en las relaciones que me rodean; lo veo en mi misma. Afrontada a situaciones impactantes, la respuesta ya no es la misma, en el camino he ido reconociendo ciclos mayores y fundamentales en el lapso de una vida de 60 años transcurridos. Me correspondió la época de las revoluciones modernas como fue el hipismo, el socialismo y la nueva era. Tres etapas planetarias que han marcado el umbral a un nuevo tiempo. Todo lo que ocurre es señal de cambio y transformación. Por algo sentimos que el tiempo va más rápido! Exponencialmente es así. La velocidad del tiempo es la del planeta en su tiempo multidimensional. Y nosotros somos esa conciencia de planeta!

A nivel del alma y del ego del cual no es tan fácil sacudirse, he reconocido mi historia y mi razón de estar aquí. A nivel del Ser he aprendido que debo soltar todo aquello con lo que me identifico para que no siga determinándome.

Por eso me considero haciendo una maestría en el camino de la vida. Con la herramienta mayor que es la propia existencia reconocida en el karma personal-familiar y colectivo, a través del templo del ser que es este cuerpo físico-emocional-mental que me define, ando sin andar, me desplazo sin mover los pies, me elevo sin levantarme, me transporto sin necesitar otra cosa que estar atenta y observarme ser, para crecer en conciencia y fundirme en algún momento estelar con la conciencia cósmica donde vibraré como Ser con el Ser Supremo, la Fuente, el Gran Espíritu...Esa es mi reconocida y aceptada meta y único propósito de mi callada existencia.

Y confío que es también la tuya, hermano-hermana de este caminar en el reino del espíritu que lo cobija todo.

Equinoccio de Otoño, San Andrés Isla, Colombia






domingo, 13 de julio de 2014

EL JUEGO DE LA POLARIDAD

Para muchos trabajadores de luz, nos encontramos ad portas de la Ascensión. Sin embargo, la caracterización de estos tiempos no es precisamente la de observar este fenómeno en nuestros congéneres o en nosotros mismos. De hecho, cada uno enfrenta sus propios obstáculos en un camino que llamo camino espiritual por tratarse de la realización del individuo en este aspecto trascendental de su existencia aquí y ahora en el planeta.

La Ascensión es un proceso lento que conlleva tiempo y es fundamental entenderlo como proceso pues el advenimiento del 2012 marcó una etapa, un comienzo que para muchos fue mal interpretado como un final. Ha habido y habrán muchas etapas que algunos canalizadores de la Nueva Energía distinguen pero para el común de las personas, las que trabajan a manera consciente en su propio ser, no es tan fácil comprender la evolución a esa escala. Más determinante es evidenciar aspectos de la instalación de los llamados códigos de luz, en su cotidiano devenir en ese compromiso de mantenerse en el camino. Sin embargo, la palabra compromiso sugiere un deber, una tarea y lo espiritual no merece ese enfoque porque no es un asunto de la persona sino del alma. El alma tiene asuntos por resolver pero la vida se encarga de develárselos con el solo hecho de mantener la disposición de contemplarse y conocerse a si misma.

Los obstáculos en el camino, se asumen como desafíos bienvenidos en la ruta porque ya no se ven como dificultades sino oportunidades para hacer lo básico: observarse. Este mirar hacia dentro, este darse cuenta señala la predisposición a revisarse y cuestionarse pero sobretodo, a aceptar que solo la mirada interior nos inicia hacia la evolución consciente porque te permites explorar en la imagen que proyectas, el lenguaje de tu sombra.  A partir de ese mirarse se accede a  la liberación de todo aquello que  nos hemos impuesto en forma de pensamientos y pautas de comportamiento y asi vamos desnudándonos para reconocernos en nuestra esencia divina y poderosa.

Pero este es un proceso que aunque se acelere en los tiempos únicos que atravesamos como planeta y  sistema solar, toma años. Años que pueden ser días para el alma que viene a cumplir este contrato de evolución y liberación. La Ascensión puede corroborarse en los fenómenos que se presentan en la evolución colectiva de la humanidad como una mayor conciencia de unidad. Pero aún prevalecen situaciones muy marcadas por la vieja energía que señalan el camino entre dos mundos, el que se muere y el que nace. Por más portales que atravesemos alineados a los momentos cósmicos, debemos de entendernos en nuestro proceso muchas veces ambiguo y confuso, en nuestros desfases, en nuestros desequilibrios. Al igual que sucede con el mundo de afuera, nosotros que nos hemos definido como trabajadores de luz, también estamos abocados a los desbalances que provoca esta disminución del campo electromagnético en su vibración y resonancia.

Encontrar el punto de equilibrio para atravesar estos tiempos, mantenerse centrado y alineado tiene mucho que ver con una actitud abierta a vivir cada día, atento y en lo posible, sin juicios. Aún asi, nos dispersemos y caigamos atrapados en las redes de la vieja energía con sus ideologías y pautas de comportamiento, cada vez nos demoramos menos en darnos cuenta y aprendemos con cada traspiés lo que nos dice cada situación. En las relaciones con los demás es donde mejor nos percatamos de este aspecto pues allí nos exponemos a diario como los seres que vamos siendo y dejamos de ser.

La vivencia de la polaridad en este mundo de la tercera dimensión nos posibilita mirar las dos caras de las cosas, de los hechos, de las personas, de nosotros mismos : a través de la vida aquí y ahora, la que tenemos definida por las elecciones que tomamos, los lugares donde vivimos y los que visitamos, las personas que nos rodean y con las que nos relacionamos, la cultura en la que estamos inscritos y en la cual de una u otra forma,  seguimos determinados por  su sistema económico, político y social. En ese entorno en el que nos desenvolvemos es donde ponemos en práctica el ser espiritual que vamos definiendo en esa mirada interna que puede llevarnos a entender cada cosa que vivimos como lo que nos corresponde vivir.

La polaridad es un juego bastante positivo para el que lo asume sin juicios y con la actitud del que aprende a jugar y a dominar el juego con el objetivo no de ganar, sino de superar esa etapa que solo se consigue cuando, como buen jugador, se enfrenta y se vive. Vinimos a aprender y toda experiencia es válida.

En Colombia hemos jugado a la polaridad en la política y en el deporte en este año que transcurre. Los candidatos enfrentados a ser presidentes para el próximo periodo ocuparon bandos opuestos y las personas se alinearon con ellos de acuerdo a sus ideas e intereses. La maquinaria política, la abstención y otros fenómenos comunes del proceso electoral actual fueron aspectos paralelos e influyentes pero lo más destacado fue la marcada oposición que generaron los unos contra los  otros, develando así la tendencia a la polarización, es decir a los extremos marcados donde los tintes medios no eran lo que sobresalía. La segunda vuelta demostró con más claridad el sentido ideológico de las alianzas y el tema de la paz que aparentemente era motivo de diferencia, demostró que los conceptos se trastocan cuando la polaridad se agudiza. Para lograr la paz se hace la guerra, es una de esas paradojas que la polaridad misma produce. Muchas personas que mantenían posturas apolíticas terminaron tomando partido y hasta  escritores cuyos planteamientos solían mantenerse justificados en posturas políticas definidas, sorprendieron al cambiar, utilizando con la misma fuerza y convicción, ideas opuestas. Tanto los medios oficiales como  las redes sociales hicieron gala de una ¨opinionitis¨ aguda que acompañó la campaña presidencial de principio a fin y de la cual muchos no pudimos escapar.

En el fútbol, ha sido igual. La selección colombiana despertó como nunca un fervor patriótico cuya abstención no se notó, por el contrario, ya hay más intelectuales defensores del fenómeno del fútbol como algo positivo y no como un juego estúpido: ¨El fútbol es popular porque la estupidez es popular¨, decía Jorge Luis Borges. La intensidad emocional por ver ganar a la selección en los octavos de final y la fiebre que generó al enfrentarse a Brasil en la propia casa del anfitrión del Mundial 2014, son hechos que señalan unidad por la identidad que despierta en el país pero a la vez genera polaridades en el enfrentamiento y la competencia con otras tantas selecciones y su hinchada. Igualmente, las naciones americanas inclinaron la balanza tradicional y lograron en principio imponerse a las europeas, generando una inversión de la polaridad muy típica en cuanto a que en el juego de la polaridad, cuando se fuerza hacia uno de los opuestos, no se resuelve, más bien, se invierte.

De esta manera se expresa la ley de la polaridad que gobierna nuestra dimensión de conciencia. El jugador es el EGO que otorga valor a los opuestos que se enfrentan. Opuestos que son complementarios ya que no podemos explicar el uno sin el otro. La tendencia hacia la izquierda genera la misma tendencia hacia la derecha, como en el juego político. La atracción hacia un equipo de fútbol hace que haya otra hacia otro equipo y así, sucesivamente, la polaridad se manifiesta en nuestras vidas, tanto en el exterior como en el interior. Lo que está afuera no suele ser otra cosa que lo que proyectamos desde nuestro interior. Y aún más, lo que juzgamos en los demás puede ser lo que no aceptamos de nosotros mismos, por eso se le llama la sombra. El dominio del ego es la mente racional. La razón se basa en juicios de valoración y la discusión no termina porque la verdad está dividida. Y por fuerza del juego de la polaridad, toca los terrenos de la irracionalidad, expresa todo su contenido en la emocionalidad y demuestra que la conciencia de polaridad toca a su fin cuando sus extremos se tocan porque ya no se distinguen. Así es como se resuelve y es allí donde debemos ubicamos para entender que el juego de la polaridad se da para que lo entendamos y lo superemos. Aprendiendo de qué se trata, de esa manera lo trascendemos y podemos continuar atentos y más despiertos a lo que nos va llegando por correspondencia.

Ese es el trabajo de la luz que nos lleva a la conciencia de la unidad. La oscuridad se manifiesta cuando caemos en la trampa del juego de la polaridad.  Pero la conciencia de la unidad es lo  resultante cuando podemos observar sin perturbarnos, los opuestos como conceptos que definen el mundo de la dualidad.

Y podemos entonces, situarnos en un punto de equilibrio que nos permita dar un paso más en la comprensión de las leyes que rigen esta dimensión. La Ascensión se logra en el avance de la conciencia que resuelve la dualidad cuando la vive y la supera. Está bien para aquellos que elijan aislarse para construir su utopía de com-unidad, para alimentar la nueva energía, para consolidar proyectos de vanguardia para un mundo nuevo. Pero la mayoría de seres despiertos están aquí y ahora en el juego de la polaridad y es allí donde aprenden y enseñan con su ejemplo, a jugarlo!

Recordemos que: Cuando no quieres ganar, nadie te derrota!
















jueves, 8 de mayo de 2014

Religión y Espiritualidad en la Nueva Era*



Suele pasar hoy en día, que se confunde la espiritualidad, o sea, el ejercicio de caminar por la vida espiritualmente, con las versiones religiosas de ese caminar.

Las razones que llevan a esta confusión son sencillas : el ser humano está inscrito en un tiempo que se inclina, a causa de eventos cíclicos del Universo local, a una búsqueda espiritual como reacción a la materialización de la existencia de siglos anteriores que ha implicado enfocarse en el afuera más que a la vida interior. De alli que hayan aparecido tantas iglesias o templos de oración inspiradas en las religiones mayores y que sigan existiendo conflictos religiosos entre pueblos del mundo.

Pero la espiritualidad no es sólo un término  general y amplio que puede inscribir todos estos fenómenos culturales, sino que se diferencia de lo religioso por otra sencilla razón: la espiritualidad es ciencia, la religión no. Y como ciencia existió antes que la religión y  ha coexistido en la vida del ser humano durante toda su vida sobre la Tierra.

La espiritualidad de hoy es tan antigua y a la vez, tan contemporánea porque se basa en el hecho de la existencia -como experiencia de percepción- del  humano en las diferentes esferas de su ser y la manifestación de éstas en su realidad como persona.

La expresión de lo espiritual

Lo espiritual se opone a lo material por una aparente diferencia. Enfocándonos en el concepto de la luz como energía podemos establecer estas diferencias.

El sol irradia una energía que al entrar a nuestra atmósfera planetaria se convierte en eso que llamamos luz. Todos los seres vivos, incluyendo el planeta mismo, poseen un campo electromagnético que es, a la vez,  bio-energético y que se carga con esa luz solar. Los hindúes le llaman prana a esa energía pues reconocen en ella una fuerza vital. De este concepto de la luz como energía procede la analogía con la luz del espíritu.

La luz como energía espiritual es la base para comprender la existencia de una esfera a la que nos referimos como espiritual para diferenciarla de la física. En esa esfera hay grados de sutileza, es decir , si lo físico es denso (material) , lo espiritual es menos denso. El primer nivel en el que se expresa esa esfera espiritual es en el mundo de las emociones o mundo astral que constituye otro cuerpo diferente al físico y la otra expresión es el mundo de la mente, sede de los pensamientos. Al avanzar en estos grados de sutileza, encontramos una dimensión más alta que se proyecta más allá de nuestra aura o campo de energía personal y que conecta con niveles de manifestación menos fáciles de acceder y reconocer, pero igualmente reales como lo físico. Pues realmente lo físico es la manera como se expresa lo espiritual en esta dimensión de existencia, la llamada tercera dimensión. 

Para acceder a la fuente que manifiesta esta tercera dimensión y las anteriores, segunda (mundo de los elementos) y primera (núcleo de la Tierra), visualicemos un eje que conecta todas estas dimensiones y nos da el carácter de seres multidimensionales. Este conocimiento es reconocido hoy en día porque hemos alcanzado a entender nuestro ser como unidad integral manifiesta de lo físico, emocional y mental y esa conciencia nos lleva a reconocer a los demás como iguales y a entender que estamos conectados con otras dimensiones al ser nosotros mismos en otra dimensión, aportándonos esa conciencia de unidad que reverenciamos hoy y nos hace seres más nobles y amorosos, compasivos y respetuosos.

Dimensiones hay muchas pero lo fundamental es el origen de esos gradientes de luz espiritual. A esa fuente de energía la llaman los nativos americanos Gran Espíritu. Para los hindúes es Brahma que es la parte creadora siendo Vishnu la que mantiene esa vibración y Shiva que la transforma en ciclos de destrucción y reorganización. Los occidentales la llaman Dios. Y asi, cada cultura ha desarrollado esa conexión a ese mundo sobrenatural que nos sostiene y nos determina y ha fundado sistemas de creencias con complejidades propias y actividades ritualísticas para acentuar y recordar ese origen.

A esos sistemas se les conoce como religión, de la palabra latina, re-ligar. Pero aunque las religiones sean instituciones creadas por el hombre en su clara noción de procedencia espiritual, no son reconocidas como ciencia y muchas veces se oponen entre si. Esto ha ocurrido porque las religiones se fundamentan en ideologías que suelen afirmarse con coerción, llámese adoctrinación, y que parten generalmente de asunciones como la de juzgar a los que no pertenecen a estas instituciones como salvajes e infieles (en otros tiempos), ateos, no-creyentes, etc.

Sin embargo, la espiritualidad es científica porque se puede experimentar. No asi la religión, que al incluir creencias en ideas absolutas, se inscribe en el juicio y desemboca en el paradigma de premio y castigo, de malo y bueno. Los antiguos sistemas espirituales procedentes de Oriente como el Yoga, las escuelas esotéricas que nacieron en Occidente, las tradiciones shamánicas de varios lugares del mundo, se han basado en la experimentación de un legado sobrenatural y los modernos sistemas espirituales han bebido de alli actualizando sus conocimientos y teorías.  Por un lado, con experiencias de seres iluminados que han existido en todo tiempo y lugar sobre la Tierra y han definido leyes espirituales que gobiernan el devenir del humano y que cualquier ser humano puede experimentar. Igualmente, la ciencia moderna ha ido corroborando muchas de estas nociones como la fìsica cuántica  que ha explicado fenómenos de la espiritualidad que no se comprendían.

Poner en práctica esta espiritualidad
se hace a través de un movimiento de conciencia lo que acarrea un sistema o estilo de vida que tiene que ver con ciertas elecciones que se oponen a prácticas convencionales. Por ello, vamos a encontrar personas que suelen ser críticas al establishment o al status quo de nuestra sociedad occidental actual, en la vía espiritual; personas ávidas de conocerse y entenderse a sí mismas respondiendo al impulso de los ciclos de la galaxia, del sistema solar y de nuestro planeta Tierra a que las almas se acerquen a un reconocimiento de su verdadera misión aquí en esta dimensión. Las tendencias verdes son un claro ejemplo de la conciencia planetaria de unidad y de respeto a las formas de vida con las que coexistimos. La búsqueda de un sistema de salud que reconozca al ser humano como un ser integral en lo físico, emocional y mental facilita que cada cual sea responsable de su propia salud y se haga actor y partícipe  recuperando así su poder de elegir.
     
     Actualmente muchas tradiciones espirituales han salido a la luz brindando una fuente de inspiración para las personas en esta búsqueda espiritual. El chamanismo ha tomado vigencia por ser una práctica de conexión a la Naturaleza como lo es la medicina naturista que ha sido siempre popular y eficiente. Los eventos cósmicos hoy en día llaman más la atención porque reconocemos la conexión que existe entre las diferentes energías que nos conforman y su manifestación en nuestras vidas, de alli que la Astrología haya empezado a tener mayor reconocimiento (sea griega, china, maya, etc).

    
     Tanto conocimiento hoy en día facilitado por el internet pone de hecho el mundo global al que asistimos que nos permite relacionarnos y entender nuestras diferencias y vicisitudes como una sola humanidad supeditada a un mismo destino : el de resolver todo aquello que nos separa y nos lleva a la violencia y a la destrucción por lo que nos une : la esencia espiritual cuyo suítche o botón es el ejercicio del Amor, ya que así accedemos a la comprensión y aceptación que nos conducen a una conciencia más vasta y sublime. El ser humano de hoy tiene esa meta como su mayor desafío!

      Las religiones mayores han emprendido la labor de impartir sus creencias basadas en el legado de seres como Buda, Jesús Cristo o Mahoma, profetas de la antigüedad, seres que transitaron por este mundo y que fueron verdaderos maestros. Sin embargo, su legado se convirtió en un instrumento de adoctrinación para el cual solo existe la fe para aceptar sus mandamientos. La espiritualidad del mensaje se institucionalizó y los seres humanos asumieron ser los representantes de su dios en la Tierra. Dios que cada religión atribuyó como único y verdadero.

Asi como las culturas fueron en su momento politeístas y luego monoteístas, asi también hoy en día estamos convergiendo a la idea de un mismo creador para esta humanidad, pues se está reconociendo que el dios es el mismo en cada religión aludiendo a que provenimos de una sola fuente creadora. Esto de por si es ya un signo de una conciencia más elevada que unifica y no separa como suele pasar con la religión tradicional.

La espiritualidad moderna le da la espalda a la religión cuando asume el cuerpo del hombre como un laboratorio donde se estudian sus elementos constitutivos, sus esferas de energía y la expresión de éstas, sus relaciones con su entorno natural y social. No prohibe. No esconde, no sustrae, no evade. Es la mirada científica de los filosofía occidental  que hoy en día permite unificar la ciencia física y química con la visión cosmogónica y espiritual terminando con una dicotomía existente por centurias.


La experiencia espiritual la puede tener por igual un creyente como un no creyente. Consiste en vivenciar su espiritualidad como una experiencia personal -subjetiva- que puede compartirse colectivamente para potencializar la fuerza de lo espiritual. Esta fuerza puede ser autora de lo que llamamos milagros que es simplemente el accionar una conexión existente en pro de un objetivo de bienestar , abundancia, felicidad y paz. Es una experiencia que implica una actividad emocional y mental consecuente entre si. Hoy en día encontramos en el camino espiritual de muchos, aún asi estén inscritos bajo denominaciones religiosas, que la experiencia es la que aporta el elemento de veracidad más que cualquier idea o creencia.

El camino espiritual es individual pues cada uno lo vive de acuerdo a sus condicionamientos. Consiste en ir eliminando conceptos y creencias de separatividad para encontrar la unidad con el todo. Y eso implica aceptarse y aceptar a otros, tolerar, respetar y amar incondicional y compasivamente. Esta es la religión de una nueva era de luz que debe ser impartida desde la práctica misma del ser, su familia, su comunidad  y su entorno.

Domingo de Pascua, 2014

*Nueva Era es el ciclo de la Tierra por el signo de Acuario, era del despertar espiritual regido por Urano, planeta que fomenta cambios revolucionarios, humanitarismo, conciencia global y apertura  del conocimiento velado por siglos para el ensanchamiento y evolución del ser humano de manera integral,.


domingo, 16 de febrero de 2014

KRYON LO LLAMA EL MISTERIOSO INNATO


Todos conocemos personas que suelen vivir y expresar la felicidad de estar vivas! No son la mayoría pero suelen desconcertarnos por su amor a la vida y su capacidad de conformarse positivamente a todo tipo de situaciones.

Hoy en día, la medicina está tomando conciencia que esta actitud es la que sana al enfermo y la que no enferma al sano. Ya la medicina acepta la influencia del cuerpo emocional y mental en el cuerpo físico y se habla de la inteligencia del cuerpo ya que se han dado cuenta de cómo “los sentimientos y la vida interior de una persona dan respuestas sobre las elecciones a tomar, elevan su bienestar y le abren a percepciones basadas más en la curiosidad y la posibilidad que en la escasez o en el prejuicio”.

Este descubrimiento solo reafirma la gran verdad que los místicos de todos los tiempos han enseñado: la Vida se vive de adentro hacia afuera.

Y esto qué más puede significar sino el hecho de que el cultivo del ser es esencial para vivir como es merecido vivir, positiva y creativamente. Sin embargo, esa actitud no es algo que aprendemos de los sistemas de valores o creencias pero si es algo que podemos experimentar y nos crea la conciencia de lo que llevamos dentro y hemos olvidado.

Lao Tsé, fundador del Taoísmo, decía en el Siglo VI A.C. (o posiblemente, en el siglo IV A.C.) que el espíritu humano tiene su origen en la fuente divina que debe fluir libremente a través del hombre.

Emerson, ensayista norteamericano, decía que “hay un principio que es la base de todas las cosas, que toda palabra quiere pronunciar, del que toda acción evoluciona, una presencia simple, silenciosa, indescriptible e indescifrable, habitando muy pacíficamente en nosotros, nuestro verdadero señor; no es para que lo realicemos pero para que lo dejemos ser; no para trabajarlo pero para que nos trabaje…”

Esta idea nos remite al hecho de que la vida se vive de adentro para afuera cuando dejamos que esa fuente divina obre en nosotros y fluyamos con ella de manera que la sabiduría divina sea la que nos guíe y guíe a otros a través de nosotros.

Una definición de Dios que nos acerca a esta comprensión es: “Dios es una esfera cuyo centro está en todas partes y cuya circunferencia está en ninguna parte”. Si su centro está en todas partes, puede estar en mí! Si Dios es el Uno y el Todo a la vez, el Uno que unifica todas las cosas y el Todo del cual yo soy parte, entonces yo soy Dios o Dios está en mí como está en todas las expresiones individuales. Por lo tanto, no puedo existir fuera del Todo. De allí que los griegos encomendaran el “Conócete a ti mismo” como el único camino válido de conocimiento.

Pero cómo puedo emprender ese camino? Un camino que me radica en una fuente original divina y que me inserta conscientemente en la dinámica de la existencia, en el flujo de la vida. Reconocer que existe ese flujo y que fluye a través mío,  me lleva a buscar ese espacio interno por el cual la vida fluye con una sabiduría divina que es mi derecho como humano en esta Tierra.

En un seminario con la maestra de la Respiración (como único alimento), Jasmuheen, pude experimentar la conexión con ese espacio que ella llama nuestra esencia, ese lugar conectado a la fuente divina. Muchas veces nuestras meditaciones se proponen aquietar la mente y al hacerlo logramos acceder, así sea unos minutos, a un lugar que los yoguis describen como las capas más profundas  que nos conducen a la fusión con el verdadero ser, el Atman. La respiración es un ejercicio clave para esa conexión porque es realmente un alimento sutil y que al hacerla consciente, nos desconecta de la disparada y aleatoria actividad mental y nos ofrece la posibilidad de encontrar otros lugares en el cuerpo físico donde entablar esa escucha interior no mediada por el cerebro.

Thich Nhat Hanh, maestro budista vietnamita, enseña la tradicional práctica del budismo, la atención plena que en inglés se conoce como Mindfullness. Esta práctica él la explica con este simpático ejemplo : “Hay dos formas de fregar (lavar) los platos. La primera es fregar para tener los platos limpios y la segunda es fregar los platos para fregar los platos. Con esta práctica realizamos toda actividad de manera que mantenemos viva la consciencia en la realidad presente. No hacemos las cosas por lo que vamos a obtener pero las hacemos porque vivimos la vida tal como es (axioma del budismo).  Y agrega : “La atención mental es el milagro mediante el que nos dominamos y restauramos a nosotros mismos.

Podría extenderme en esta práctica trascendental para cultivar la conciencia y enfocar la mente pero lo fundamental es la forma de llevarla a cabo con la respiración, como medio para mantenerse enfocado. Este acto de inhalar y exhalar conscientemente conecta  el cuerpo con la mente y los unifica. Integrando estos cuerpos logramos desarrollar la inteligencia corporal que es tanto lo físico como  lo anímico y lo mental trabajando unidos.

Llegamos ahora al propósito de este artículo. Basada en Kryon , quiero explicar la manera cómo, desde mi experiencia, relaciono lo arriba mencionado con el esquema que Kryon expone en una de sus canalizaciones y que tuvo el efecto de desencadenar en mi claridad y entendimiento sobre lo que últimamente me ha  sucedido y que se ha convertido en mi tercera oportunidad de una nueva vida en esta misma vida!

Kryon habla de los nueve atributos del ser humano. Y es que en el primero de los grupos de tres, el Grupo Corporal Humano, hay tres energías que deben fusionarse: Conciencia Humana, Yo Superior e Innato.

La conciencia es un estado producto de las funciones del cerebro actuando para elaborar la experiencia en  nuestro campo mental.

El Yo Superior está en contacto con nosotros siempre y cuando el Ego no sea el rector de nuestra vida y la mente esté enfocada y aquietada. Entendamos el Yo Superior como esa conexión a nuestra divinidad.

Kryon describe el Innato como un segundo cerebro cuya función es servir de puente entre el cuerpo físico y el Yo Superior. El Innato es ese lugar que no está en el cerebro pero si “en nuestras células y en cada molécula del ADN” y es responsable de la inteligencia del cuerpo físico. El cerebro no es más que la caja de creencias, una” herramienta de memoria y de computación relacional”. No nos dice la verdad “sino lo que percibe como verdad con base en un razonamiento sináptico, computado, procesado, lógico y basado solo en tu experiencia previa”. En cambio,” el Innato está conectado con las partes cuánticas de tu ADN y consecuentemente, sabe de tu espiritualidad y conoce la verdad del Dios interior”.

El Innato crea emoción, de allí que Kryon lo describa como la conexión al corazón. Y el corazón ha sido llamado también segundo cerebro por los investigadores de HeartMath. Es igual de intuitivo como lo es el Innato.

Puedo afirmar por mi propia experiencia que el Innato es responsable de mi recuperación de la caída que experimenté desde el balcón de mi casa al suelo del jardín! No puedo explicar de otra manera la colaboración del mundo espiritual a través de mi Yo Superior y de allí, al Innato que regula la función celular. Es algo que evidencié y que me dio confianza y fe en mi salvación de lo que pudo ser muerte o discapacitación.  Tanto la forma como caí y mi rápida y positiva recuperación son resultado de ese cuerpo físico inteligente, cultivado por medio de la disciplina corporal del Yoga y de una alimentación sana.

El misterioso innato nos abre una puerta más que hoy en día podemos reconocer gracias a la recalibración energética a la que estamos abocados porque vivimos tiempos de conciencia multidimensional y todo aquello que esté en nuestra conciencia es ya una realidad experimentada como verdad.

Y algo mucho más misterioso que es la función de filtro que tiene el Innato con nuestro Akash personal, donde están las experiencias de otras vidas y de donde podemos encontrar lo que nos puede servir a nuestra sanación.

Hoy tengo conciencia de todo esto gracias a la experiencia que mi cerebro me ayuda a elaborar y puedo asegurar que la práctica consciente de la respiración, que nos facilita la atención sobre el momento presente como lo hacemos en el Yoga o en el Tai Chi y la meditación, como la liberación de la mente inferior para alcanzar la mente superior y de alli, la conexión a nuestro propio Ser Superior, son los medios que tenemos a disposición para vivir nuestra divinidad.

Asi es como suceden y se explican los milagros!

Fuente:
Why Body Intelligence and Why Now? Artículo por Katie Hendricks & Lamara Heartwell en The Shift Network.com, Feb. 8, 2014
In the Flow of Life, por Eric Butterworth, Unity Books, 1982
El Misterioso Innato, Canalización de Kryon, Gaithersburg, Maryland, Agosto 31 de 2013 , www.kryon.com
Thich Nhat Hanh, Cómo lograr el milagro de vivir despierto, Centro E.N.Cedel, Barcelona, 1995



viernes, 6 de diciembre de 2013

EL MAESTRO EN LA CALLE

Caminando y repasando con Aida Labajos, SAI, un dia de octubre de 2013...

Después de haber comprendido que el maestro en  casa no es otro que la semilla divina que llevamos dentro, semilla que crece en conciencia para reconocer su divinidad y por ende, ir recuperando su maestría, nos asomamos al mundo sacando el primer retoño de la oscuridad de la tierra.
Ese tierno tallo, esa pequeña hoja que somos cuando niños, lleva el recuerdo de su origen y así como crece hacia afuera impulsada por el agua y el sol, crece hacia adentro por medio de sus raíces.
Y a medida que manifiesta su divinidad en sus ramas, flores y frutos, vuelve a crear  una semilla, que es la representación holográfica de su origen, recordándonos que somos  hijos de  Dios y que en nuestro viaje hacia el mundo, vamos también de viaje a casa.

Mientras crecemos, en un camino que se repite en diferentes vidas que creamos por la ley de atracción, vamos aprendiendo para recordar que todo lo que está afuera, está también adentro.
Sin embargo, hasta no entender esto, deambulamos por calles y avenidas de ese mundo ilusorio creado a nuestra medida, establecemos contacto con otras semillas que al igual que nosotros, recorren el universo y tejen relaciones en un entramado que llamamos linajes, familias, pueblos, razas, mundos, universos.
En este camino que hacemos y deshacemos, vamos elevando una conciencia que se remite cada vez más a una conciencia cósmica que nos alimenta a medida que creamos espacio interior y nos vamos acercando a verdades que van determinando elecciones de vida más y más conscientes.
Aparece el maestro modelo, ejemplar, el representante de la divinidad en la realidad que ocupamos. En una lectura, en un taller, en una visita, en un templo, en la naturaleza…
A medida que avanzamos en el camino espiritual, recibimos el soporte de la jerarquía espiritual que rige estos procesos de manifestación divina y nuestro andar se va haciendo menos sufrido y más pleno, más acompañado y menos solitario.
Las diferencias que establecimos en nuestro desarrollo para identificarnos se hacen cada vez menos determinantes y los juicios que derivamos en la comparación y el análisis de la mente inferior van reemplazándose por pensamientos neutros de reconocimiento y aceptación.
El mundo se va definiendo en su dualidad de manera más nítida y contrastante mientras que el corazón va tomando el protagonismo y nos proyecta hacia la unidad, la conjugación, el abrazo, la fusión.
Entonces nos damos cuenta que la única realidad que podemos transformar es la propia, la interna de la que somos eternamente responsables.
Es cuando aparece la experiencia del amor incondicional que sostiene la creación y manifestación del pensamiento de Dios, del Ideal divino hacia el cual nos dirigimos intuitivamente, conducidos por la vibración de la energía del Amor, verdadera fuerza creativa y sutil que permite la existencia de esta semilla que somos cada uno.

El maestro es la semilla en la experiencia asignada, en el tiempo definido, en el espacio o lugar que le  corresponde. La semilla que crece y se desarrolla para recordar que es semilla de maestro, hijo de Dios en la Tierra.

jueves, 17 de octubre de 2013

EL MAESTRO EN CASA



Recientemente tuve la oportunidad de tener el maestro en casa.

El maestro es el verdadero representante de la Luz en la Tierra. Llamamos maestro al personaje que en la escuela nos enseña no solamente conocimientos sino que nos prepara para la vida. De allí que cada padre o madre es un maestro en su familia y en su comunidad así como cada persona adulta ha de portarse como  un maestro en cualquier situación que la vida lo requiera ya que la persona adulta encarna  los valores y conocimientos básicos para ser ejemplo ante los que están preparándose a ser grandes!

El maestro en la antigüedad-y en comunidades tradicionales vigentes -era el encargado de transmitir una tradición para sustentar la vida de una comunidad. Su rol era fundamental en la supervivencia de la cultura de esa comunidad y la tradición que se pasaba de forma oral o escrita era honrada en actos ceremoniales que se repetían con el fin de garantizar la memoria  encargada de mantener vivas la conciencia de identidad y pertenencia  en el espíritu colectivo.

En la actualidad hay que distinguir entre profesores y maestros ya que los primeros son los transmisores profesionales de conocimientos parciales del inmenso archivo de información que posee la Humanidad. El maestro, por el contrario, no necesita poseer ese caudal de conocimientos sino tener los criterios que surgen de su grado de conciencia y que le posibilitan analizar, discernir y comparar la realidad para interpretarla, gracias al nivel de maestría obtenido en la experiencia de ser y estar en el mundo propio y de los otros con la apertura constante de mente y corazón.

El profesor está en el camino de ser maestro siempre y cuando su motivación sea el despertar la luz/conciencia/energía en los demás a través de su acción pedagógica. Y cuando hablamos de pedagogía nos referimos al arte de ser educadores pues en ese arte hay tanto un método conceptual como una inclinación al servicio de la luz, de la conciencia, del conocimiento. Y por ende, un grado de amor suficiente para entregar incondicionalmente su sabiduría.

El conocimiento (la verdad) os hará libres…frase clásica que nos recuerda que junto con el conocimiento logramos la libertad pues accedemos a la verdad. De allí que el verdadero maestro tiene la responsabilidad de ser fiel a la verdad, de actuar con la mente superior, conectado a su corazón. La materia de conocimiento tiene que ver con la vida misma y la búsqueda de esa verdad y la libertad que la acompaña. De esta manera la conciencia evoluciona y donde hay conciencia hay compromiso de actuar acorde a ella.

El maestro es un faro de luz que ilumina la oscuridad de los seres dormidos. Sus atributos personales pasan a un segundo plano, su ego o personalidad se ha ido disolviendo dando paso a su esencia o auténtico ser lo que le permite reconocer la esencia en los otros y verlos como iguales, chispas divinas de su mismo origen divino. Por eso es que el maestro no se muestra superior sino que es ya su Ser Superior quien gobierna y está siendo guiado por el conocimiento de seres aún más evolucionados. Esa es la jerarquía espiritual a la que nos conectamos cuando iniciamos conscientes el camino espiritual en busca de esa maestría.

Porque todos tenemos el deber de recordar esa esencia única y divina y honrarla. Todos tenemos el mismo potencial y la misma oportunidad. Los tiempos actuales nos recuerdan que la maestría interior es el siguiente paso del humano individual al humano divino y gracias a esa maestría, cada ser humano evoluciona hacia una nueva dimensión de conciencia, co-creando la Nueva Tierra.

Pero ente todo, debemos reconocer a nuestros maestros. Los que han sido nuestro faro de luz, los que nos han señalado el camino, nos han brindado las herramientas para sanar y evolucionar,  los que tienen la conexión a la Fuente de conocimiento de Luz y Verdad para avanzar en nuestro camino individual.

Yo tuve esa oportunidad hace poco, tener a una maestra de la Nueva Era en casa. La disfruté y la compartí! Y sentí que me conecté a su fuente, a su maestro y fui bendecida por ser un puerto de luz para mi propia evolución y la de otros.

Gracias Maestro Beinsa Douno, Maestra Ardella Nathanael por dejarnos una estela de luz divina en el mar de los siete colores!


Una estela que seguimos,  danzando la Pan Eu Ritmia!


Portal del Leon 2025

Mis últimos blogs tienen relación con éste, constituyéndose en un paradigma que, gracias a los elementos astrológicos, conforma una visión...