domingo, 13 de julio de 2014

EL JUEGO DE LA POLARIDAD

Para muchos trabajadores de luz, nos encontramos ad portas de la Ascensión. Sin embargo, la caracterización de estos tiempos no es precisamente la de observar este fenómeno en nuestros congéneres o en nosotros mismos. De hecho, cada uno enfrenta sus propios obstáculos en un camino que llamo camino espiritual por tratarse de la realización del individuo en este aspecto trascendental de su existencia aquí y ahora en el planeta.

La Ascensión es un proceso lento que conlleva tiempo y es fundamental entenderlo como proceso pues el advenimiento del 2012 marcó una etapa, un comienzo que para muchos fue mal interpretado como un final. Ha habido y habrán muchas etapas que algunos canalizadores de la Nueva Energía distinguen pero para el común de las personas, las que trabajan a manera consciente en su propio ser, no es tan fácil comprender la evolución a esa escala. Más determinante es evidenciar aspectos de la instalación de los llamados códigos de luz, en su cotidiano devenir en ese compromiso de mantenerse en el camino. Sin embargo, la palabra compromiso sugiere un deber, una tarea y lo espiritual no merece ese enfoque porque no es un asunto de la persona sino del alma. El alma tiene asuntos por resolver pero la vida se encarga de develárselos con el solo hecho de mantener la disposición de contemplarse y conocerse a si misma.

Los obstáculos en el camino, se asumen como desafíos bienvenidos en la ruta porque ya no se ven como dificultades sino oportunidades para hacer lo básico: observarse. Este mirar hacia dentro, este darse cuenta señala la predisposición a revisarse y cuestionarse pero sobretodo, a aceptar que solo la mirada interior nos inicia hacia la evolución consciente porque te permites explorar en la imagen que proyectas, el lenguaje de tu sombra.  A partir de ese mirarse se accede a  la liberación de todo aquello que  nos hemos impuesto en forma de pensamientos y pautas de comportamiento y asi vamos desnudándonos para reconocernos en nuestra esencia divina y poderosa.

Pero este es un proceso que aunque se acelere en los tiempos únicos que atravesamos como planeta y  sistema solar, toma años. Años que pueden ser días para el alma que viene a cumplir este contrato de evolución y liberación. La Ascensión puede corroborarse en los fenómenos que se presentan en la evolución colectiva de la humanidad como una mayor conciencia de unidad. Pero aún prevalecen situaciones muy marcadas por la vieja energía que señalan el camino entre dos mundos, el que se muere y el que nace. Por más portales que atravesemos alineados a los momentos cósmicos, debemos de entendernos en nuestro proceso muchas veces ambiguo y confuso, en nuestros desfases, en nuestros desequilibrios. Al igual que sucede con el mundo de afuera, nosotros que nos hemos definido como trabajadores de luz, también estamos abocados a los desbalances que provoca esta disminución del campo electromagnético en su vibración y resonancia.

Encontrar el punto de equilibrio para atravesar estos tiempos, mantenerse centrado y alineado tiene mucho que ver con una actitud abierta a vivir cada día, atento y en lo posible, sin juicios. Aún asi, nos dispersemos y caigamos atrapados en las redes de la vieja energía con sus ideologías y pautas de comportamiento, cada vez nos demoramos menos en darnos cuenta y aprendemos con cada traspiés lo que nos dice cada situación. En las relaciones con los demás es donde mejor nos percatamos de este aspecto pues allí nos exponemos a diario como los seres que vamos siendo y dejamos de ser.

La vivencia de la polaridad en este mundo de la tercera dimensión nos posibilita mirar las dos caras de las cosas, de los hechos, de las personas, de nosotros mismos : a través de la vida aquí y ahora, la que tenemos definida por las elecciones que tomamos, los lugares donde vivimos y los que visitamos, las personas que nos rodean y con las que nos relacionamos, la cultura en la que estamos inscritos y en la cual de una u otra forma,  seguimos determinados por  su sistema económico, político y social. En ese entorno en el que nos desenvolvemos es donde ponemos en práctica el ser espiritual que vamos definiendo en esa mirada interna que puede llevarnos a entender cada cosa que vivimos como lo que nos corresponde vivir.

La polaridad es un juego bastante positivo para el que lo asume sin juicios y con la actitud del que aprende a jugar y a dominar el juego con el objetivo no de ganar, sino de superar esa etapa que solo se consigue cuando, como buen jugador, se enfrenta y se vive. Vinimos a aprender y toda experiencia es válida.

En Colombia hemos jugado a la polaridad en la política y en el deporte en este año que transcurre. Los candidatos enfrentados a ser presidentes para el próximo periodo ocuparon bandos opuestos y las personas se alinearon con ellos de acuerdo a sus ideas e intereses. La maquinaria política, la abstención y otros fenómenos comunes del proceso electoral actual fueron aspectos paralelos e influyentes pero lo más destacado fue la marcada oposición que generaron los unos contra los  otros, develando así la tendencia a la polarización, es decir a los extremos marcados donde los tintes medios no eran lo que sobresalía. La segunda vuelta demostró con más claridad el sentido ideológico de las alianzas y el tema de la paz que aparentemente era motivo de diferencia, demostró que los conceptos se trastocan cuando la polaridad se agudiza. Para lograr la paz se hace la guerra, es una de esas paradojas que la polaridad misma produce. Muchas personas que mantenían posturas apolíticas terminaron tomando partido y hasta  escritores cuyos planteamientos solían mantenerse justificados en posturas políticas definidas, sorprendieron al cambiar, utilizando con la misma fuerza y convicción, ideas opuestas. Tanto los medios oficiales como  las redes sociales hicieron gala de una ¨opinionitis¨ aguda que acompañó la campaña presidencial de principio a fin y de la cual muchos no pudimos escapar.

En el fútbol, ha sido igual. La selección colombiana despertó como nunca un fervor patriótico cuya abstención no se notó, por el contrario, ya hay más intelectuales defensores del fenómeno del fútbol como algo positivo y no como un juego estúpido: ¨El fútbol es popular porque la estupidez es popular¨, decía Jorge Luis Borges. La intensidad emocional por ver ganar a la selección en los octavos de final y la fiebre que generó al enfrentarse a Brasil en la propia casa del anfitrión del Mundial 2014, son hechos que señalan unidad por la identidad que despierta en el país pero a la vez genera polaridades en el enfrentamiento y la competencia con otras tantas selecciones y su hinchada. Igualmente, las naciones americanas inclinaron la balanza tradicional y lograron en principio imponerse a las europeas, generando una inversión de la polaridad muy típica en cuanto a que en el juego de la polaridad, cuando se fuerza hacia uno de los opuestos, no se resuelve, más bien, se invierte.

De esta manera se expresa la ley de la polaridad que gobierna nuestra dimensión de conciencia. El jugador es el EGO que otorga valor a los opuestos que se enfrentan. Opuestos que son complementarios ya que no podemos explicar el uno sin el otro. La tendencia hacia la izquierda genera la misma tendencia hacia la derecha, como en el juego político. La atracción hacia un equipo de fútbol hace que haya otra hacia otro equipo y así, sucesivamente, la polaridad se manifiesta en nuestras vidas, tanto en el exterior como en el interior. Lo que está afuera no suele ser otra cosa que lo que proyectamos desde nuestro interior. Y aún más, lo que juzgamos en los demás puede ser lo que no aceptamos de nosotros mismos, por eso se le llama la sombra. El dominio del ego es la mente racional. La razón se basa en juicios de valoración y la discusión no termina porque la verdad está dividida. Y por fuerza del juego de la polaridad, toca los terrenos de la irracionalidad, expresa todo su contenido en la emocionalidad y demuestra que la conciencia de polaridad toca a su fin cuando sus extremos se tocan porque ya no se distinguen. Así es como se resuelve y es allí donde debemos ubicamos para entender que el juego de la polaridad se da para que lo entendamos y lo superemos. Aprendiendo de qué se trata, de esa manera lo trascendemos y podemos continuar atentos y más despiertos a lo que nos va llegando por correspondencia.

Ese es el trabajo de la luz que nos lleva a la conciencia de la unidad. La oscuridad se manifiesta cuando caemos en la trampa del juego de la polaridad.  Pero la conciencia de la unidad es lo  resultante cuando podemos observar sin perturbarnos, los opuestos como conceptos que definen el mundo de la dualidad.

Y podemos entonces, situarnos en un punto de equilibrio que nos permita dar un paso más en la comprensión de las leyes que rigen esta dimensión. La Ascensión se logra en el avance de la conciencia que resuelve la dualidad cuando la vive y la supera. Está bien para aquellos que elijan aislarse para construir su utopía de com-unidad, para alimentar la nueva energía, para consolidar proyectos de vanguardia para un mundo nuevo. Pero la mayoría de seres despiertos están aquí y ahora en el juego de la polaridad y es allí donde aprenden y enseñan con su ejemplo, a jugarlo!

Recordemos que: Cuando no quieres ganar, nadie te derrota!
















jueves, 8 de mayo de 2014

Religión y Espiritualidad en la Nueva Era*



Suele pasar hoy en día, que se confunde la espiritualidad, o sea, el ejercicio de caminar por la vida espiritualmente, con las versiones religiosas de ese caminar.

Las razones que llevan a esta confusión son sencillas : el ser humano está inscrito en un tiempo que se inclina, a causa de eventos cíclicos del Universo local, a una búsqueda espiritual como reacción a la materialización de la existencia de siglos anteriores que ha implicado enfocarse en el afuera más que a la vida interior. De alli que hayan aparecido tantas iglesias o templos de oración inspiradas en las religiones mayores y que sigan existiendo conflictos religiosos entre pueblos del mundo.

Pero la espiritualidad no es sólo un término  general y amplio que puede inscribir todos estos fenómenos culturales, sino que se diferencia de lo religioso por otra sencilla razón: la espiritualidad es ciencia, la religión no. Y como ciencia existió antes que la religión y  ha coexistido en la vida del ser humano durante toda su vida sobre la Tierra.

La espiritualidad de hoy es tan antigua y a la vez, tan contemporánea porque se basa en el hecho de la existencia -como experiencia de percepción- del  humano en las diferentes esferas de su ser y la manifestación de éstas en su realidad como persona.

La expresión de lo espiritual

Lo espiritual se opone a lo material por una aparente diferencia. Enfocándonos en el concepto de la luz como energía podemos establecer estas diferencias.

El sol irradia una energía que al entrar a nuestra atmósfera planetaria se convierte en eso que llamamos luz. Todos los seres vivos, incluyendo el planeta mismo, poseen un campo electromagnético que es, a la vez,  bio-energético y que se carga con esa luz solar. Los hindúes le llaman prana a esa energía pues reconocen en ella una fuerza vital. De este concepto de la luz como energía procede la analogía con la luz del espíritu.

La luz como energía espiritual es la base para comprender la existencia de una esfera a la que nos referimos como espiritual para diferenciarla de la física. En esa esfera hay grados de sutileza, es decir , si lo físico es denso (material) , lo espiritual es menos denso. El primer nivel en el que se expresa esa esfera espiritual es en el mundo de las emociones o mundo astral que constituye otro cuerpo diferente al físico y la otra expresión es el mundo de la mente, sede de los pensamientos. Al avanzar en estos grados de sutileza, encontramos una dimensión más alta que se proyecta más allá de nuestra aura o campo de energía personal y que conecta con niveles de manifestación menos fáciles de acceder y reconocer, pero igualmente reales como lo físico. Pues realmente lo físico es la manera como se expresa lo espiritual en esta dimensión de existencia, la llamada tercera dimensión. 

Para acceder a la fuente que manifiesta esta tercera dimensión y las anteriores, segunda (mundo de los elementos) y primera (núcleo de la Tierra), visualicemos un eje que conecta todas estas dimensiones y nos da el carácter de seres multidimensionales. Este conocimiento es reconocido hoy en día porque hemos alcanzado a entender nuestro ser como unidad integral manifiesta de lo físico, emocional y mental y esa conciencia nos lleva a reconocer a los demás como iguales y a entender que estamos conectados con otras dimensiones al ser nosotros mismos en otra dimensión, aportándonos esa conciencia de unidad que reverenciamos hoy y nos hace seres más nobles y amorosos, compasivos y respetuosos.

Dimensiones hay muchas pero lo fundamental es el origen de esos gradientes de luz espiritual. A esa fuente de energía la llaman los nativos americanos Gran Espíritu. Para los hindúes es Brahma que es la parte creadora siendo Vishnu la que mantiene esa vibración y Shiva que la transforma en ciclos de destrucción y reorganización. Los occidentales la llaman Dios. Y asi, cada cultura ha desarrollado esa conexión a ese mundo sobrenatural que nos sostiene y nos determina y ha fundado sistemas de creencias con complejidades propias y actividades ritualísticas para acentuar y recordar ese origen.

A esos sistemas se les conoce como religión, de la palabra latina, re-ligar. Pero aunque las religiones sean instituciones creadas por el hombre en su clara noción de procedencia espiritual, no son reconocidas como ciencia y muchas veces se oponen entre si. Esto ha ocurrido porque las religiones se fundamentan en ideologías que suelen afirmarse con coerción, llámese adoctrinación, y que parten generalmente de asunciones como la de juzgar a los que no pertenecen a estas instituciones como salvajes e infieles (en otros tiempos), ateos, no-creyentes, etc.

Sin embargo, la espiritualidad es científica porque se puede experimentar. No asi la religión, que al incluir creencias en ideas absolutas, se inscribe en el juicio y desemboca en el paradigma de premio y castigo, de malo y bueno. Los antiguos sistemas espirituales procedentes de Oriente como el Yoga, las escuelas esotéricas que nacieron en Occidente, las tradiciones shamánicas de varios lugares del mundo, se han basado en la experimentación de un legado sobrenatural y los modernos sistemas espirituales han bebido de alli actualizando sus conocimientos y teorías.  Por un lado, con experiencias de seres iluminados que han existido en todo tiempo y lugar sobre la Tierra y han definido leyes espirituales que gobiernan el devenir del humano y que cualquier ser humano puede experimentar. Igualmente, la ciencia moderna ha ido corroborando muchas de estas nociones como la fìsica cuántica  que ha explicado fenómenos de la espiritualidad que no se comprendían.

Poner en práctica esta espiritualidad
se hace a través de un movimiento de conciencia lo que acarrea un sistema o estilo de vida que tiene que ver con ciertas elecciones que se oponen a prácticas convencionales. Por ello, vamos a encontrar personas que suelen ser críticas al establishment o al status quo de nuestra sociedad occidental actual, en la vía espiritual; personas ávidas de conocerse y entenderse a sí mismas respondiendo al impulso de los ciclos de la galaxia, del sistema solar y de nuestro planeta Tierra a que las almas se acerquen a un reconocimiento de su verdadera misión aquí en esta dimensión. Las tendencias verdes son un claro ejemplo de la conciencia planetaria de unidad y de respeto a las formas de vida con las que coexistimos. La búsqueda de un sistema de salud que reconozca al ser humano como un ser integral en lo físico, emocional y mental facilita que cada cual sea responsable de su propia salud y se haga actor y partícipe  recuperando así su poder de elegir.
     
     Actualmente muchas tradiciones espirituales han salido a la luz brindando una fuente de inspiración para las personas en esta búsqueda espiritual. El chamanismo ha tomado vigencia por ser una práctica de conexión a la Naturaleza como lo es la medicina naturista que ha sido siempre popular y eficiente. Los eventos cósmicos hoy en día llaman más la atención porque reconocemos la conexión que existe entre las diferentes energías que nos conforman y su manifestación en nuestras vidas, de alli que la Astrología haya empezado a tener mayor reconocimiento (sea griega, china, maya, etc).

    
     Tanto conocimiento hoy en día facilitado por el internet pone de hecho el mundo global al que asistimos que nos permite relacionarnos y entender nuestras diferencias y vicisitudes como una sola humanidad supeditada a un mismo destino : el de resolver todo aquello que nos separa y nos lleva a la violencia y a la destrucción por lo que nos une : la esencia espiritual cuyo suítche o botón es el ejercicio del Amor, ya que así accedemos a la comprensión y aceptación que nos conducen a una conciencia más vasta y sublime. El ser humano de hoy tiene esa meta como su mayor desafío!

      Las religiones mayores han emprendido la labor de impartir sus creencias basadas en el legado de seres como Buda, Jesús Cristo o Mahoma, profetas de la antigüedad, seres que transitaron por este mundo y que fueron verdaderos maestros. Sin embargo, su legado se convirtió en un instrumento de adoctrinación para el cual solo existe la fe para aceptar sus mandamientos. La espiritualidad del mensaje se institucionalizó y los seres humanos asumieron ser los representantes de su dios en la Tierra. Dios que cada religión atribuyó como único y verdadero.

Asi como las culturas fueron en su momento politeístas y luego monoteístas, asi también hoy en día estamos convergiendo a la idea de un mismo creador para esta humanidad, pues se está reconociendo que el dios es el mismo en cada religión aludiendo a que provenimos de una sola fuente creadora. Esto de por si es ya un signo de una conciencia más elevada que unifica y no separa como suele pasar con la religión tradicional.

La espiritualidad moderna le da la espalda a la religión cuando asume el cuerpo del hombre como un laboratorio donde se estudian sus elementos constitutivos, sus esferas de energía y la expresión de éstas, sus relaciones con su entorno natural y social. No prohibe. No esconde, no sustrae, no evade. Es la mirada científica de los filosofía occidental  que hoy en día permite unificar la ciencia física y química con la visión cosmogónica y espiritual terminando con una dicotomía existente por centurias.


La experiencia espiritual la puede tener por igual un creyente como un no creyente. Consiste en vivenciar su espiritualidad como una experiencia personal -subjetiva- que puede compartirse colectivamente para potencializar la fuerza de lo espiritual. Esta fuerza puede ser autora de lo que llamamos milagros que es simplemente el accionar una conexión existente en pro de un objetivo de bienestar , abundancia, felicidad y paz. Es una experiencia que implica una actividad emocional y mental consecuente entre si. Hoy en día encontramos en el camino espiritual de muchos, aún asi estén inscritos bajo denominaciones religiosas, que la experiencia es la que aporta el elemento de veracidad más que cualquier idea o creencia.

El camino espiritual es individual pues cada uno lo vive de acuerdo a sus condicionamientos. Consiste en ir eliminando conceptos y creencias de separatividad para encontrar la unidad con el todo. Y eso implica aceptarse y aceptar a otros, tolerar, respetar y amar incondicional y compasivamente. Esta es la religión de una nueva era de luz que debe ser impartida desde la práctica misma del ser, su familia, su comunidad  y su entorno.

Domingo de Pascua, 2014

*Nueva Era es el ciclo de la Tierra por el signo de Acuario, era del despertar espiritual regido por Urano, planeta que fomenta cambios revolucionarios, humanitarismo, conciencia global y apertura  del conocimiento velado por siglos para el ensanchamiento y evolución del ser humano de manera integral,.


domingo, 16 de febrero de 2014

KRYON LO LLAMA EL MISTERIOSO INNATO


Todos conocemos personas que suelen vivir y expresar la felicidad de estar vivas! No son la mayoría pero suelen desconcertarnos por su amor a la vida y su capacidad de conformarse positivamente a todo tipo de situaciones.

Hoy en día, la medicina está tomando conciencia que esta actitud es la que sana al enfermo y la que no enferma al sano. Ya la medicina acepta la influencia del cuerpo emocional y mental en el cuerpo físico y se habla de la inteligencia del cuerpo ya que se han dado cuenta de cómo “los sentimientos y la vida interior de una persona dan respuestas sobre las elecciones a tomar, elevan su bienestar y le abren a percepciones basadas más en la curiosidad y la posibilidad que en la escasez o en el prejuicio”.

Este descubrimiento solo reafirma la gran verdad que los místicos de todos los tiempos han enseñado: la Vida se vive de adentro hacia afuera.

Y esto qué más puede significar sino el hecho de que el cultivo del ser es esencial para vivir como es merecido vivir, positiva y creativamente. Sin embargo, esa actitud no es algo que aprendemos de los sistemas de valores o creencias pero si es algo que podemos experimentar y nos crea la conciencia de lo que llevamos dentro y hemos olvidado.

Lao Tsé, fundador del Taoísmo, decía en el Siglo VI A.C. (o posiblemente, en el siglo IV A.C.) que el espíritu humano tiene su origen en la fuente divina que debe fluir libremente a través del hombre.

Emerson, ensayista norteamericano, decía que “hay un principio que es la base de todas las cosas, que toda palabra quiere pronunciar, del que toda acción evoluciona, una presencia simple, silenciosa, indescriptible e indescifrable, habitando muy pacíficamente en nosotros, nuestro verdadero señor; no es para que lo realicemos pero para que lo dejemos ser; no para trabajarlo pero para que nos trabaje…”

Esta idea nos remite al hecho de que la vida se vive de adentro para afuera cuando dejamos que esa fuente divina obre en nosotros y fluyamos con ella de manera que la sabiduría divina sea la que nos guíe y guíe a otros a través de nosotros.

Una definición de Dios que nos acerca a esta comprensión es: “Dios es una esfera cuyo centro está en todas partes y cuya circunferencia está en ninguna parte”. Si su centro está en todas partes, puede estar en mí! Si Dios es el Uno y el Todo a la vez, el Uno que unifica todas las cosas y el Todo del cual yo soy parte, entonces yo soy Dios o Dios está en mí como está en todas las expresiones individuales. Por lo tanto, no puedo existir fuera del Todo. De allí que los griegos encomendaran el “Conócete a ti mismo” como el único camino válido de conocimiento.

Pero cómo puedo emprender ese camino? Un camino que me radica en una fuente original divina y que me inserta conscientemente en la dinámica de la existencia, en el flujo de la vida. Reconocer que existe ese flujo y que fluye a través mío,  me lleva a buscar ese espacio interno por el cual la vida fluye con una sabiduría divina que es mi derecho como humano en esta Tierra.

En un seminario con la maestra de la Respiración (como único alimento), Jasmuheen, pude experimentar la conexión con ese espacio que ella llama nuestra esencia, ese lugar conectado a la fuente divina. Muchas veces nuestras meditaciones se proponen aquietar la mente y al hacerlo logramos acceder, así sea unos minutos, a un lugar que los yoguis describen como las capas más profundas  que nos conducen a la fusión con el verdadero ser, el Atman. La respiración es un ejercicio clave para esa conexión porque es realmente un alimento sutil y que al hacerla consciente, nos desconecta de la disparada y aleatoria actividad mental y nos ofrece la posibilidad de encontrar otros lugares en el cuerpo físico donde entablar esa escucha interior no mediada por el cerebro.

Thich Nhat Hanh, maestro budista vietnamita, enseña la tradicional práctica del budismo, la atención plena que en inglés se conoce como Mindfullness. Esta práctica él la explica con este simpático ejemplo : “Hay dos formas de fregar (lavar) los platos. La primera es fregar para tener los platos limpios y la segunda es fregar los platos para fregar los platos. Con esta práctica realizamos toda actividad de manera que mantenemos viva la consciencia en la realidad presente. No hacemos las cosas por lo que vamos a obtener pero las hacemos porque vivimos la vida tal como es (axioma del budismo).  Y agrega : “La atención mental es el milagro mediante el que nos dominamos y restauramos a nosotros mismos.

Podría extenderme en esta práctica trascendental para cultivar la conciencia y enfocar la mente pero lo fundamental es la forma de llevarla a cabo con la respiración, como medio para mantenerse enfocado. Este acto de inhalar y exhalar conscientemente conecta  el cuerpo con la mente y los unifica. Integrando estos cuerpos logramos desarrollar la inteligencia corporal que es tanto lo físico como  lo anímico y lo mental trabajando unidos.

Llegamos ahora al propósito de este artículo. Basada en Kryon , quiero explicar la manera cómo, desde mi experiencia, relaciono lo arriba mencionado con el esquema que Kryon expone en una de sus canalizaciones y que tuvo el efecto de desencadenar en mi claridad y entendimiento sobre lo que últimamente me ha  sucedido y que se ha convertido en mi tercera oportunidad de una nueva vida en esta misma vida!

Kryon habla de los nueve atributos del ser humano. Y es que en el primero de los grupos de tres, el Grupo Corporal Humano, hay tres energías que deben fusionarse: Conciencia Humana, Yo Superior e Innato.

La conciencia es un estado producto de las funciones del cerebro actuando para elaborar la experiencia en  nuestro campo mental.

El Yo Superior está en contacto con nosotros siempre y cuando el Ego no sea el rector de nuestra vida y la mente esté enfocada y aquietada. Entendamos el Yo Superior como esa conexión a nuestra divinidad.

Kryon describe el Innato como un segundo cerebro cuya función es servir de puente entre el cuerpo físico y el Yo Superior. El Innato es ese lugar que no está en el cerebro pero si “en nuestras células y en cada molécula del ADN” y es responsable de la inteligencia del cuerpo físico. El cerebro no es más que la caja de creencias, una” herramienta de memoria y de computación relacional”. No nos dice la verdad “sino lo que percibe como verdad con base en un razonamiento sináptico, computado, procesado, lógico y basado solo en tu experiencia previa”. En cambio,” el Innato está conectado con las partes cuánticas de tu ADN y consecuentemente, sabe de tu espiritualidad y conoce la verdad del Dios interior”.

El Innato crea emoción, de allí que Kryon lo describa como la conexión al corazón. Y el corazón ha sido llamado también segundo cerebro por los investigadores de HeartMath. Es igual de intuitivo como lo es el Innato.

Puedo afirmar por mi propia experiencia que el Innato es responsable de mi recuperación de la caída que experimenté desde el balcón de mi casa al suelo del jardín! No puedo explicar de otra manera la colaboración del mundo espiritual a través de mi Yo Superior y de allí, al Innato que regula la función celular. Es algo que evidencié y que me dio confianza y fe en mi salvación de lo que pudo ser muerte o discapacitación.  Tanto la forma como caí y mi rápida y positiva recuperación son resultado de ese cuerpo físico inteligente, cultivado por medio de la disciplina corporal del Yoga y de una alimentación sana.

El misterioso innato nos abre una puerta más que hoy en día podemos reconocer gracias a la recalibración energética a la que estamos abocados porque vivimos tiempos de conciencia multidimensional y todo aquello que esté en nuestra conciencia es ya una realidad experimentada como verdad.

Y algo mucho más misterioso que es la función de filtro que tiene el Innato con nuestro Akash personal, donde están las experiencias de otras vidas y de donde podemos encontrar lo que nos puede servir a nuestra sanación.

Hoy tengo conciencia de todo esto gracias a la experiencia que mi cerebro me ayuda a elaborar y puedo asegurar que la práctica consciente de la respiración, que nos facilita la atención sobre el momento presente como lo hacemos en el Yoga o en el Tai Chi y la meditación, como la liberación de la mente inferior para alcanzar la mente superior y de alli, la conexión a nuestro propio Ser Superior, son los medios que tenemos a disposición para vivir nuestra divinidad.

Asi es como suceden y se explican los milagros!

Fuente:
Why Body Intelligence and Why Now? Artículo por Katie Hendricks & Lamara Heartwell en The Shift Network.com, Feb. 8, 2014
In the Flow of Life, por Eric Butterworth, Unity Books, 1982
El Misterioso Innato, Canalización de Kryon, Gaithersburg, Maryland, Agosto 31 de 2013 , www.kryon.com
Thich Nhat Hanh, Cómo lograr el milagro de vivir despierto, Centro E.N.Cedel, Barcelona, 1995



viernes, 6 de diciembre de 2013

EL MAESTRO EN LA CALLE

Caminando y repasando con Aida Labajos, SAI, un dia de octubre de 2013...

Después de haber comprendido que el maestro en  casa no es otro que la semilla divina que llevamos dentro, semilla que crece en conciencia para reconocer su divinidad y por ende, ir recuperando su maestría, nos asomamos al mundo sacando el primer retoño de la oscuridad de la tierra.
Ese tierno tallo, esa pequeña hoja que somos cuando niños, lleva el recuerdo de su origen y así como crece hacia afuera impulsada por el agua y el sol, crece hacia adentro por medio de sus raíces.
Y a medida que manifiesta su divinidad en sus ramas, flores y frutos, vuelve a crear  una semilla, que es la representación holográfica de su origen, recordándonos que somos  hijos de  Dios y que en nuestro viaje hacia el mundo, vamos también de viaje a casa.

Mientras crecemos, en un camino que se repite en diferentes vidas que creamos por la ley de atracción, vamos aprendiendo para recordar que todo lo que está afuera, está también adentro.
Sin embargo, hasta no entender esto, deambulamos por calles y avenidas de ese mundo ilusorio creado a nuestra medida, establecemos contacto con otras semillas que al igual que nosotros, recorren el universo y tejen relaciones en un entramado que llamamos linajes, familias, pueblos, razas, mundos, universos.
En este camino que hacemos y deshacemos, vamos elevando una conciencia que se remite cada vez más a una conciencia cósmica que nos alimenta a medida que creamos espacio interior y nos vamos acercando a verdades que van determinando elecciones de vida más y más conscientes.
Aparece el maestro modelo, ejemplar, el representante de la divinidad en la realidad que ocupamos. En una lectura, en un taller, en una visita, en un templo, en la naturaleza…
A medida que avanzamos en el camino espiritual, recibimos el soporte de la jerarquía espiritual que rige estos procesos de manifestación divina y nuestro andar se va haciendo menos sufrido y más pleno, más acompañado y menos solitario.
Las diferencias que establecimos en nuestro desarrollo para identificarnos se hacen cada vez menos determinantes y los juicios que derivamos en la comparación y el análisis de la mente inferior van reemplazándose por pensamientos neutros de reconocimiento y aceptación.
El mundo se va definiendo en su dualidad de manera más nítida y contrastante mientras que el corazón va tomando el protagonismo y nos proyecta hacia la unidad, la conjugación, el abrazo, la fusión.
Entonces nos damos cuenta que la única realidad que podemos transformar es la propia, la interna de la que somos eternamente responsables.
Es cuando aparece la experiencia del amor incondicional que sostiene la creación y manifestación del pensamiento de Dios, del Ideal divino hacia el cual nos dirigimos intuitivamente, conducidos por la vibración de la energía del Amor, verdadera fuerza creativa y sutil que permite la existencia de esta semilla que somos cada uno.

El maestro es la semilla en la experiencia asignada, en el tiempo definido, en el espacio o lugar que le  corresponde. La semilla que crece y se desarrolla para recordar que es semilla de maestro, hijo de Dios en la Tierra.

jueves, 17 de octubre de 2013

EL MAESTRO EN CASA



Recientemente tuve la oportunidad de tener el maestro en casa.

El maestro es el verdadero representante de la Luz en la Tierra. Llamamos maestro al personaje que en la escuela nos enseña no solamente conocimientos sino que nos prepara para la vida. De allí que cada padre o madre es un maestro en su familia y en su comunidad así como cada persona adulta ha de portarse como  un maestro en cualquier situación que la vida lo requiera ya que la persona adulta encarna  los valores y conocimientos básicos para ser ejemplo ante los que están preparándose a ser grandes!

El maestro en la antigüedad-y en comunidades tradicionales vigentes -era el encargado de transmitir una tradición para sustentar la vida de una comunidad. Su rol era fundamental en la supervivencia de la cultura de esa comunidad y la tradición que se pasaba de forma oral o escrita era honrada en actos ceremoniales que se repetían con el fin de garantizar la memoria  encargada de mantener vivas la conciencia de identidad y pertenencia  en el espíritu colectivo.

En la actualidad hay que distinguir entre profesores y maestros ya que los primeros son los transmisores profesionales de conocimientos parciales del inmenso archivo de información que posee la Humanidad. El maestro, por el contrario, no necesita poseer ese caudal de conocimientos sino tener los criterios que surgen de su grado de conciencia y que le posibilitan analizar, discernir y comparar la realidad para interpretarla, gracias al nivel de maestría obtenido en la experiencia de ser y estar en el mundo propio y de los otros con la apertura constante de mente y corazón.

El profesor está en el camino de ser maestro siempre y cuando su motivación sea el despertar la luz/conciencia/energía en los demás a través de su acción pedagógica. Y cuando hablamos de pedagogía nos referimos al arte de ser educadores pues en ese arte hay tanto un método conceptual como una inclinación al servicio de la luz, de la conciencia, del conocimiento. Y por ende, un grado de amor suficiente para entregar incondicionalmente su sabiduría.

El conocimiento (la verdad) os hará libres…frase clásica que nos recuerda que junto con el conocimiento logramos la libertad pues accedemos a la verdad. De allí que el verdadero maestro tiene la responsabilidad de ser fiel a la verdad, de actuar con la mente superior, conectado a su corazón. La materia de conocimiento tiene que ver con la vida misma y la búsqueda de esa verdad y la libertad que la acompaña. De esta manera la conciencia evoluciona y donde hay conciencia hay compromiso de actuar acorde a ella.

El maestro es un faro de luz que ilumina la oscuridad de los seres dormidos. Sus atributos personales pasan a un segundo plano, su ego o personalidad se ha ido disolviendo dando paso a su esencia o auténtico ser lo que le permite reconocer la esencia en los otros y verlos como iguales, chispas divinas de su mismo origen divino. Por eso es que el maestro no se muestra superior sino que es ya su Ser Superior quien gobierna y está siendo guiado por el conocimiento de seres aún más evolucionados. Esa es la jerarquía espiritual a la que nos conectamos cuando iniciamos conscientes el camino espiritual en busca de esa maestría.

Porque todos tenemos el deber de recordar esa esencia única y divina y honrarla. Todos tenemos el mismo potencial y la misma oportunidad. Los tiempos actuales nos recuerdan que la maestría interior es el siguiente paso del humano individual al humano divino y gracias a esa maestría, cada ser humano evoluciona hacia una nueva dimensión de conciencia, co-creando la Nueva Tierra.

Pero ente todo, debemos reconocer a nuestros maestros. Los que han sido nuestro faro de luz, los que nos han señalado el camino, nos han brindado las herramientas para sanar y evolucionar,  los que tienen la conexión a la Fuente de conocimiento de Luz y Verdad para avanzar en nuestro camino individual.

Yo tuve esa oportunidad hace poco, tener a una maestra de la Nueva Era en casa. La disfruté y la compartí! Y sentí que me conecté a su fuente, a su maestro y fui bendecida por ser un puerto de luz para mi propia evolución y la de otros.

Gracias Maestro Beinsa Douno, Maestra Ardella Nathanael por dejarnos una estela de luz divina en el mar de los siete colores!


Una estela que seguimos,  danzando la Pan Eu Ritmia!


domingo, 29 de septiembre de 2013

EL EQUINOCCIO DE MI ALMA

El sol del equinoccio se elevó sobre las copas de los árboles del bosque que crece sobre la roca coralina que alguna vez estuvo sumergida por el mar. Desde aquí escucho el oleaje e imagino el azul turquesa acariciando la roca sumergida. En el subsuelo las aguas de lluvia se encuentran con las aguas salinas que se han hecho paso en su estructura porosa. Sobre la tierra que cubre la roca aflorada, vive el bosque. Sus raíces se extienden horizontalmente y exploran el escaso suelo abonado por sus hojas descompuestas en estos once mil años de existencia después del cataclismo de la Atlántida.


La energía de este verano aquí en el trópico ha estado pesada y movida. El Cielo, fiel reflejo de las tormentas internas con sus cielos encapotados, sus grises nubarrones, sus ecos resonando hacia todas las direcciones, sus lluvias intermitentes y casi diarias, unas veces fuertes y otras, serenas…Como mi alma. Porque así como es adentro, es afuera, como es arriba, es abajo, dice el maestro.

Como mi alma sacudiendo el polvo de sus estanterías aún con cosas que perdieron función y sentido por el solo hecho de verlas toda una vida en el mismo lugar. Paradigmas que alguna vez sostuvieron mi edificio mental  se han replanteado: han sido años de ir picando a pedacitos sus columnas y paredes afirmados en los cimientos del karma individual y colectivo. El mundo emocional que alguna vez me hacía operar de manera inconsciente como un río lento de aguas profundas, lechos cenagosos y rocas inamovibles, es hoy un riachuelo  que fluye sereno y feliz al encuentro con lo desconocido. Gracias al Merkaba, ese vehículo de luz que el maestro Melquizedek me ayudó a recordar, mis cuerpos sutiles elevaron sus vibraciones y en la geometría de la Flor de la Vida, recuperé la resonancia íntima con la partitura del Universo creado a mi semejanza.

Sufrí el cautiverio por rebeldes armados que trastocaron la red familiar pero gracias a ello, la oruga de mi ser vio el primer destello consciente de luz espiritual…Esa luz perdida de mi mundo infantil, ese ideal de amor y justicia sobre la Tierra que marcaron mis años juveniles y que repitió el patrón de ira y resentimiento guardado en el baúl de historias de vidas pasadas. Y comencé el camino del ser despierto, volví a nacer iniciando una nueva vida en el exilio, aprendí la medicina del espíritu en los cristales, en las plantas y en la naturaleza del bosque y el mar, sentí la vibración amorosa del corazón de la tierra y el cielo me abrió su corazón.

Con la partida de mi hija hacia el otro lado del velo, entendí que la muerte no es más que una etapa de la vida espiritual (Kryon) y entonces abrí la puerta a muchas verdades que permanecían dormidas en mi corazón y mente…y el amor de la Madre Divina, la esencia femenina creadora, me acogió en la estancia de la desesperanza y el olvido.

Caminante, no hay camino, se hace camino al andar, dijo el poeta, y comprendí que vivir en el Aquí y en el Ahora es quizás el detonante fundamental para reconectarnos con la esencia espiritual. La vida que se desenvuelve en conexión a nuestra esencia nos ayuda a despojarnos y a hacer a un lado lo inútil e innecesario y a permanecer confiados en el flujo del devenir espiritual que no es otro que el Amor y la Sabiduría en acción. Descubrir la perfección del orden natural de la mano de la vida es reconocer el flujo que actúa acorde a leyes universales que la ley humana apenas logra captar a retazos.

De allí que la apertura es fundamental para mantenernos alertas y crecer en conciencia cada vez que la Luz ilumina los aspectos oscurecidos del alma y de la personalidad. Oscuridad que es ignorancia por la misma inconciencia en que hemos vivido, sometidos a creencias que nos han limitado la visión.

Antes de la tormenta, hay una calma que la insinúa…En esa calma hay un gozo indescriptible porque intuimos que algo grande va a suceder, algo que nuestra alma sabia nos anticipa con esa cálida e íntima emoción.

Hemos despertado a la conciencia de la sincronía, de la telepatía, la intuición, la visión, de la magia de la vida más allá de esta tercera dimensión de conciencia.

Es entonces cuando la Madre Tierra nos viene a recordar nuestro compromiso con ella y la responsabilidad que conlleva. Con el deterioro ambiental de sus ecosistemas y el desequilibrio que se produce, la Madre Tierra nos está diciendo que despertemos a nuestro pacto amoroso con la vida. No estamos aquí por casualidad. Elegimos la vida y sus retos, estar vivos en estos tiempos de cambio que corresponden a la traslación dimensional, a la ascensión de la Tierra y sus obras, a una nueva luz bajo un nuevo Sol.

Es entonces cuando miramos alrededor y vemos que todo lo que pasa tiene sentido para nuestra visión espiritual. El conflicto en el individuo es el conflicto de la sociedad. Los parámetros culturales dejan de ser referentes ante una cultura globalizada que ha de escribirse con tolerancia y respeto como llamado a ejercer el amor de manera más incondicional desde la comprensión y la compasión que caracteriza al ser espiritual. Las diferencias motivadoras de conflicto entre los seres humanos son gemidos de sistemas religiosos que se derrumban ante su invalidez e incapacidad de actualizarse con la verdadera espiritualidad.

La luz se devela en la sabiduría ancestral, en el calendario sagrado de los Mayas o Tzolk’in*, que  logra explicarnos cómo  las energías de sus símbolos reflejan la evolución de la conciencia en la historia de los últimos 5000 años de la humanidad. Otra verdad para ser revelada en estos tiempos donde el hombre occidental se desconectó de la Fuente Suprema de Amor y Sabiduría. El calendario nos marca el fin de un ciclo (21/12/2012 o 28 /10/2011 para otros intérpretes*) y el comienzo de otro. El calendario fue un legado de los dioses pléyadianos a los antiguos atlantes que en este último ciclo se llamaron Mayas. Ese período de la historia pre-diluviana conocido como la civilización de la Atlántida fue una edad de oro que floreció y se desbarató por la lucha de poder y  fenómenos naturales de grandes proporciones, . Muchos seres iluminados de la Atlántida lograron rescatar esa sabiduría y fueron ellos los iniciadores de las culturas sumeria y egipcia que dieron origen a lo que oficialmente es la historia de la humanidad en la tierra. Así mismo en Perú, América del Sur hay hallazgos de culturas urbanas de 4500 anos (Caral, 2023)

Es imposible hoy en día negar la realidad de mundos extra-terrestres que han participado en la Tierra y en su historia. Pero el tiempo del Espíritu es Uno porque es un presente eterno, un estado absoluto. Lo que cambia es su manifestación, su forma, sus cualidades. Y en esta tercera dimensión, nuestra visión lineal de la historia se detiene para darnos la oportunidad de escribir un nuevo tiempo donde el corazón sea el protagonista. Y al corazón poco le interesa el poder porque en la vivencia del corazón no hay ego.

El Espíritu ha tocado a nuestra puerta. Desde adentro escuchamos ese llamado cuando el afuera se derrumba y nos deja sin piso y sin maneras, métodos o estrategias válidas para enmendar a la usanza de antes…

El mar de las emociones humanas se está desbordando : el agua ha ido inundando persistentemente todos los espacios. El aire la ha empujado a todos los lugares del mundo. La tierra tiembla, el fuego telúrico despierta. Los elementos están en vía de evolución al recibir las radiaciones galácticas,  esos cuatro elementos son nuestros ingredientes y sumado a ellos, el éter, que hace su presencia en los códigos de luz que vienen a despertarnos y a acelerar nuestro proceso de ascensión.

Y así como nuestra Madre asciende, yo asciendo. Así como ella se transforma, yo me transformo. Así como ella trasciende, trasciendo yo mis esquemas, mis pautas de comportamiento, mi personalidad y la vida toda que me impida dar el paso del todo hacia la luz.

La Vida en la Nueva Tierra estará regida por el Corazón. Y la organización humana será a  la manera de eco aldeas donde los seres humanos aprenderán a vivir de nuevo en armonía con su entorno-naturaleza y seres vivos- y el legado ancestral de la Humanidad se seguirá revelando para ayudarnos a construir un nuevo mundo a partir de la Verdad, el Amor, la Sabiduría, la Bondad y la Justicia.

Los sueños de los caballeros de la Mesa Redonda, de los pueblos pre-hispánicos no expansionistas, las profecías de la unión del Aguila y el Cóndor, el 13 Baktun 4 Ahau de los Mayas, la intención de los Hijos de la Ley del Uno, se harán realidad sobre la Tierra…!

Y es entonces cuando mi alma hace equinoccio con su misión. De cara a la luz, inspirada con la fuerza de mis ancestros terrenales y de  mi linaje estelar, apoyada en el afecto genuino de la comunidad de almas que conspiran conmigo en esta Era de Acuario, conquistaré mi karma sacando a la luz lo que no soy para revelar mi verdadera esencia, libre y purificada con este nuevo brillo del Sol en el Cielo azul de mi sabia existencia.


martes, 17 de septiembre de 2013

Caminando entre dos Mundos (2)

 
Me senté en la orilla , con el cuerpo dentro del agua. El mar estaba calmado, el agua transparente, el fondo arenoso, las piedras, los pedazos de coral se veían claramente. Comencé mi rito de conectarme al agua , de sentirla y percibirla, consciente de estar en ese elemento. El sol y el cielo conjugaban y mi cuerpo comenzó a jugar como siempre lo hago, movimientos de piernas y brazos, volteretas, flotaciones, fluyendo graciosamente en una danza espontánea. En mi ser, la conciencia de la fuerza vital del agua y de sus habitantes, pequeños y grandes, ese mundo acuático y sumergido. Me sentí sobrecogida por su belleza y su misterio, y me vi en actitud mística y sagrada, los mudras en movimiento iban fluyendo y ante el mar y el cielo, mi espìritu se fundía en una sola voz, un propósito, una intención de sanar y limpiar , de liberar y purificar esa agua...Luego, noté que una y otra vez, con pausas, el mar me contestaba trayendo más olas, más corriente, como si reviviera, manifestando de ese modo, la respuesta a mi oración...


Avanzando en el camino espiritual donde aprendimos a mirarnos con los ojos de la conciencia y a escucharnos con los oídos del corazón, a reconocer que el mundo interior se refleja en el mundo exterior y que éste ultimo nos ayuda a descubrirnos, comenzamos a entender en qué consiste la integración de nuestro ser inferior y superior a través de la conciencia del pensar, sentir y hacer, de manera coherente.

El ser superior es nuestro ser en un nivel de mayor conciencia, por lo tanto es más expandido y por ello, no tan accesible si vivimos prestando demasiada atención al ser inferior, que suele identificarse con el ego. Este ego es una construcción necesaria del desarrollo del ser pero termina acomodándose porque la cultura está proyectada a perpetuarlo. El camino espiritual ayuda a desenmascarar ese ego y a diluirlo, poco a poco y con mucho celo y gracia. Su disolución gradual o total suele generar crisis que son saludables si la perspectiva es la de adquirir una mayor expansión de conciencia. 
De ese modo, entendemos que el sufrimiento (que producen los des-ap-egos), son un medio de crecimiento para el alma, para el ser en camino a reencontrarse con su esencia.

Cuando no estamos divididos por el ego que con su juicio nos mantiene en el juego de la dualidad, sino que pensamos, sentimos y actuamos de manera más coherente e integrada, comenzamos a entender de qué se trata la conciencia de pertenencia a una unidad mayor que la de individuo y familia, sociedad y nación o cultura : una conciencia de unidad por la integración del ser superior con el ser inferior y una conciencia planetaria por que expandemos nuestro campo de percepción.

Con esta visión recuperada, ya que por origen divino somos UNO con Dios, Fuente Suprema o Gran Espíritu,  podemos captar la existencia de las dimensiones de conciencia como una realidad actual y experimental.

Porque estos tiempos que atravesamos son también el camino entre dos dimensiones, un camino de ascensión en el que elevamos nuestra vibración de una dimensión a otra con mayor facilidad y esa posibilidad nos hace conscientes de nuestra multidimensionalidad.

Existimos en varias dimensiones…! Podemos ascender en el eje vertical de conexión* de manera cada vez más expandida para abarcar nuestra multidimensionalidad. Lo experimentamos de muchas formas, cada cual en su momento, puede darse cuenta de cómo fluimos de la primera a la novena*, pasando por la tercera dimensión que es donde en mayoría, nos encontramos. Gracias a nuestra gravedad, todas las dimensiones se mantienen alineadas en el eje de conexión que va del centro del planeta al agujero negro del centro de la Vía Láctea.

El núcleo cristalino del planeta es la dimensión más densa, nuestra primera dimensión: 1D. Está gobernado por la gravedad, esa maravillosa y potente fuerza que  vibra más intensamente en el corazón de la tierra y que desde allí hasta la corteza, conforma la segunda dimensión, 2D, el mundo telúrico, cuyos guardianes son los elementales, inteligencias radioactivas, químicas, minerales, virales y bacteriales. Por el movimiento del planeta, estas fuerzas suben a la superficie y se transforman en la tercera dimensión, por el poder de la atmósfera.

La tercera dimensión, 3D,  es la que posibilita lo que llamamos vida. En la superficie estamos a merced de una fuerza gravitacional y a radiaciones de composición eléctrica conformando campos y cuerpos electromagnéticos.

La conciencia de esta multidimensionalidad de la realidad espiritual es lo que ha posibilitado el desarrollo de una nueva física más orientada a ver el mundo real no tan mecánico y material sino más energético y de cualidades más espirituales . Solemos confundir este término espiritual con las creencias religiosas pero realmente solo significa la cualidad menos densa, más diáfana y sutil de las dimensiones cuarta, quinta y sexta, séptima, octava y novena. Estas dimensiones están menos sujetas a la gravedad pero igualmente se desenvuelven a partir del eje anclado al centro del planeta como cadenas de existencias posibles, siendo el número de dimensiones, las cualidades de manifestación de la luz-o conciencia- para ser aprehendidas en este plano de existencia-aquí y ahora-*.

Las tradiciones más antiguas de la humanidad han poseído el mismo conocimiento aunque lo hayan codificado, explicado y entendido con otro lenguaje. Y han incluído herramientas y métodos para acceder a estas dimensiones con un término que se conoce como Iluminación (Visión), que tiene que ver con elevar la vibración de lo denso a lo sutil, del cuerpo físico al emocional y mental y a los cuerpos cada vez más sutiles-causales, búdicos, átmicos-.

Hoy en día es más fácil. Lo esotérico se ha vuelto exotérico, hay información y conocimiento al servicio de la Humanidad pues estamos en la Era de Acuario*, simbolizada con el Aguador, el que vierte el conocimiento y lo brinda a los seres para que despierten de un sueño de miles de años, para que inauguremos el ciclo de la luz, del Nuevo Sol.

Hay muchos seres despertando de muchas maneras y de la manera más eficaz: la que toca a tu puerta personal, propia, íntima. La que genera crisis : en la pareja, en la familia, en el rol social y público, en la salud, en el bolsillo. A todas esas situaciones se les dice oportunidades. Para cambiar, para retomar el camino espiritual : el de la transformación a través de la vivencia personal de aprender a mirarnos y a escucharnos no por cuenta de los demás pero por nuestra propia vía para iluminarnos y poder ascender en la conciencia de unidad y multidimensionalidad como energías que somos y que nos corresponde como humanos, hijos de la Madre Tierra, a la que pertenecemos facilitándole asi mismo, a ella, su propia ascensión ya que somos UNO con ella, fractales holográficos todos y cada uno de nosotros.

En la medida en que recuperamos nuestra esencia espiritual contribuimos con el re-ordenamiento de las dimensiones gracias a los avances científicos que unifican el conocimiento de lo físico y lo metafísico y posibilitan el fenómeno de la transmutación.

Las ceremonias que se hacen durante importantes eventos y ciclos cósmicos-solsticios y equinoccios, ciclos planetarios y fases lunares-que indígenas (nativos)* han tenido como tradición, son prácticas que fluyen con el ritmo de la vida y evocan sentimientos de amor hacia la tierra y los elementos que posibilitan sanar las heridas causadas a la tierra al explotar su  mundo elemental (minería, refinerías, manipulación  de la radioactividad).

La misma escucha de nuestro cuerpo al enfermarse permite reconocer cómo resonamos (vibramos y respondemos) a los elementos de la 2D que nos constituyen y podemos transmutarlos para sanarnos y sanar, a la vez, el planeta.

El propósito principal de estos tiempos es el de elevar las frecuencias de energía del planeta en consecuencia con la metamorfosis cósmica llevando a la Tierra, nuestra nave, a una dimensión superior de conciencia.

Para muchos autores y canalizadores, trabajadores de la luz y meditadores, este es el fenómeno de ascensión que implica ir de la tercera dimensión a la quinta, un movimiento que ya se percibe en muchos y en la conciencia del planeta. Un camino entre dos mundos que se desarrolla en la medida en que los códigos de luz del corazón de Mamá Galaxia penetran en nuestra atmósfera y nos sintonizan con el nuevo ciclo que se reinicia como oportunidad para ascender del cuerpo inferior a los cuerpos superiores, de la oscuridad a la luz, de la 3D a la 5D.

En la próxima entrada, hablaremos de este episodio de la historia que escribimos mano a mano, corazón a corazón, espíritu a espíritu! Y con el regalo del libre albedrío!

Notas :
*El eje de conexión consiste en la alineación energética que tenemos con la Madre Tierra y la Vía Láctea.

*Cuántas dimensiones existen? Eso depende del canal de información. Para los pléyadianos (seres de la Pléyades), son 9 : de la 1 a la 3, de la 4 a la 6, de la 7 a la 9, siendo la 10D la conexión a un universo mayor.

*La 4D es el umbral a las dimensiones más sutiles donde no hay corporalidad. Se asocia con la esfera emocional y mental inferior, donde se plasman las creencias y arquetipos que nos gobiernan y por medio de los cuales estamos sujetos al karma. Al recuperar nuestro poder personal, emergemos de la polaridad de las dimensiones anteriores y podemos acceder a la 5D que está caracterizada por ser el reino del Amor, la posibilidad de amar y crear ya sin condicionamientos, sino con plena libertad y en ejercicio de la verdad vivenciada por ese sentimiento. La 6D es el proveedor de la matriz geométrica de da origen a la manifestación en la 3D y donde se ancla la esfera de la mente superior. La 7D es la luz fotónica y el sonido, la 8D, la Mente Divina, la 9D es el puente a radiaciones de dimensiones superiores.

*Era de Acuario :  La Tierra tarda casi 26.000 años(ciclo de la precesión de los equinoccios) en recorrer las doce constelaciones del Zodíaco. Los signos zodiacales determinan las eras mundiales por las que pasa la Tierra cada 2.160 años constituyendo un telón de fondo que otorga características a eventos específicos de cada era que vive la Humanidad. Según esto, la actual era de Piscis comenzó hace dos mil años y ya estamos entrando a la Era de Acuario. Es la llamada New Age, la Nueva Era del despertar espiritual, de la apertura del conocimiento velado por siglos para el ensanchamiento y evolución del ser humano de manera integral.


*Indígenas, nativos, seres que aún conservan la conciencia de unidad con la naturaleza.

Fuente Consultada : Barbara Hand-Clow (The Pleiadian Agenda, The Alchemy of Nine Dimensions)

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